
La punta se ve mas lejana
El empate a cero goles registrado anoche en el estadio Christian Benítez le puso un freno en su intención de ganar la primera etapa del campeonato ecuatoriano de fútbol.
Jugar 35 minutos con superioridad numérica (por la expulsión de Luis Romero) no le sirvió a Barcelona para doblegar a River Ecuador. El empate a cero goles registrado anoche en el estadio Christian Benítez le puso un freno en su intención de ganar la primera etapa del campeonato ecuatoriano de fútbol y clasificar a la final en la que buscaría revalidar su título de campeón.
Los amarillos entraron a la cancha del estadio Christian Benítez conociendo la victoria (2-1) que Delfín había alcanzado ante Independiente, aumentando la distancia que los manabitas tienen sobre sus escoltas (el Ídolo incluido), lo que los obligaba a sumar de a tres para no permitir que el líder continúe alejándose.
Una sola baja (la del lesionado Mario Pineida) y la riqueza de su plantel hacían ampliamente favorito a Barcelona, pero Guillermo Almada decidió improvisar a Pedro Pablo Velasco como lateral izquierdo, perdiendo la salida clara que sobre esa banda pudo darle Beder Caicedo, quien parece no tener espacio en el once del director técnico uruguayo.
Los problemas se multiplicaron para los ‘toreros’ debido al bajo nivel mostrado por Damián Díaz y la tempranera tarjeta amarilla que condicionó a Matías Oyola y obligó a Almada a reemplazarlo, posiblemente evitando el riesgo que corría ante una posible compensación del árbitro Juan Albarracín, quien previamente había expulsado a Romero por una falta en acción de pelota dividida.
River planteó un fútbol de gran despliegue físico, complementado por la creatividad de Diego Alaniz y la velocidad de Juan Diego Rojas, quienes en más de una ocasión inquietaron a la zaga amarilla, especialmente cuando estuvieron en igualdad de condiciones.
Luego de la salida de Romero y la lesión de Kob Hurtado, River solamente atinó a tratar de defender un empate que en esas condiciones sabía a triunfo.
Barcelona apostó a la individualidad de un Marcos Caicedo que se desgastó mucho en su labor de ida y vuelta por la izquierda, tratando de apoyar a Velasco, que se notaba incómodo jugando con perfil cambiado. Por la otra raya, José Ayoví lució muy errático.
Sin una correcta alimentación, el uruguayo Jonatan Álvez fue fácilmente absorbido por los zagueros rivales.
Los ingresos de Cristian Alemán y Ariel Nahuelpán sirvieron de poco o nada, porque fiel a su estilo el técnico de River, Gabriel Perrone, comenzó a reforzar la marca, incluso sacando a Daniel Néculman, su único hombre en punta, para complicarle a Barcelona la llegada hacia el arco defendido por un Damián Frascarelli que nuevamente demostró sus condiciones.
Con este resultado los amarillos se quedan relegados en la cuarta posición, a nueve puntos del líder.
MGD
Lo que dejó el partido
El ascenso de River
Desde que el técnico argentino Gabriel Perrone tomó el mando de River Ecuador, la ‘Fuerza Roja’ salió de la zona de descenso en la que lo dejó el español Ángel Gómez. Con el empate alcanzado ayer ante Barcelona sumó 21 puntos y marcha ya en séptima posición del campeonato nacional.
El estado de la cancha
El césped sintético del escenario guayaquileño está deteriorado. Además de los partidos de River Ecuador, el estadio Christian Benítez también alberga algunos espectáculos artísticos. Cada vez es más notorio el maltrato al que es sometida su cancha.
El detalle
Incidentes al final del partido
La supuesta agresión del argentino Ariel Nahuelpán a una acompañante de un fiscal desató un conflicto a la entrada del camerino de Barcelona.