
El Pula los obligo a utilizar la canoa
Informe. Según el último informe de la SGR, los ríos Blanco, Esmeraldas y Chimbo estaban con tendencia a subir de nivel.
Más de diez recintos del cantón Daule, provincia del Guayas, permanecen bajo el agua tras la creciente y desbordamiento del río Pula, que a arrasó a su paso animales de corral y cultivos.
La situación ha convertido en un verdadero viacrucis el traslado de los pobladores de ese sector arrocero. “El que no tiene canoa tiene que salir con el agua al pecho”, comentó Manuel Molina.
A las 09:00 de ayer, el agricultor se dirigía al centro de Las Maravillas para conseguir polvillo para el único cerdo que le dejó la corriente. Hace dos días perdió sus gallinas.
Jorge Espinoza, del recinto La Isla, asegura que desde hace tres días están aislados. “Todos los cultivos de arroz se han perdido y estamos sin trabajo, esperamos la ayuda de las autoridades. Más de 500 hectáreas de arroz se han perdido en las Maravillas, Comején, Boquerón, Correntoso, La Isla, El Rincón, Las Palmas, Coquito, La Clemencia, Palo Alto, entre otros”, detalló.
La mañana de ayer, trasladaba en una canoa a motor a sus vecinos hasta la vía principal de Las Maravillas para que puedan comprar los víveres de la semana.
Antonio Alvarado, habitante del recinto El Rincón, trasladaba en otra canoa a un allegado al hospital Vicente Pino Morán. Afirma que todos los inviernos viven esta penumbra y ninguna autoridad los ayuda.
“Los caminos vecinales están totalmente dañados y los cultivos de arroz, maíz y cacao se han perdido. De seguir los fuertes aguaceros la situación se agravaría”, acotó Félix Sellán, del recinto Boquerón de Daule, mientras viajaba en canoa con su perro Tovi.
Personal de Gestión de Riesgo del Municipio de Daule arribó ayer al recinto Comején y La Isla. El alcalde Pedro Salazar manifestó que personal del Cabildo está inspeccionando en los diferentes recintos para evaluar los daños y las familias afectadas.
Mientras tanto, diez horas de precipitaciones provocaron -entre la noche del jueves y amanecer del viernes- los mayores deslizamientos a la altura de La Avanzada y Torata, en Santa Rosa, Camarones y Saracay, del cantón Piñas, El Oro.
Los daños de la red vial en esos tramos aislaron a varias comunidades. En La Orquídea de los Andes, los deslaves de empinados cerros provocaron el asentamiento de varias viviendas que corren el riesgo de desplomarse. El Comité de Operaciones Emergentes declaró la emergencia.
Personal de la Secretaría de Gestión de Riesgos identificó puntos críticos focalizados en Camarones, El Playón y Piñas donde existen viviendas colapsadas. Se evacuó a más de 40 familias.
En Portovelo se reportó un nuevo hundimiento de suelo agravado por las lluvias, en el barrio San José. El fenómeno fue atribuido a actividades mineras ilegales.