Prospectiva de presente

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Prospectiva de presente

Sostengo que tratándose de anticipar el futuro, de eso trata la prospectiva, el estudio del presente es mejor método que ponerse a pensar en futuribles o en futurables, esto es en los futuros posibles o en los deseables. La prospectiva de presente, entre lo posible y lo deseable, nos acerca a la búsqueda de lo necesario de saber “antes”.

Así, por ejemplo, luego de lo que está ocurriendo en Nankints y vista la necesidad de garantizar inversiones que sustenten la dolarización, pronto se propondrá una reforma a la constitución que revise los artículos que dentro del título VII: régimen del buen vivir, en el capítulo segundo, establecen por ejemplo que: “El Estado garantizará la participación activa y permanente de las personas, comunidades, pueblos y nacionalidades afectadas, en la planificación, ejecución y control de toda actividad que genere impactos ambientales” o que: “El Estado adoptará las políticas y medidas oportunas que eviten los impactos ambientales negativos, cuando exista certidumbre de daño. En caso de duda sobre el impacto ambiental de alguna acción ambiental, aunque no exista evidencia científica del daño, el estado adoptará medidas protectoras eficaces y oportunas.”

Con ese texto por delante, nadie quien lo haya leído invertirá en el Ecuador salvo que sepa que, casi siempre las constituciones son pura retórica, pero al final letra muerta, en muchas repúblicas, la nuestra incluida.

Sobre otro asunto de interés nacional: el respeto a la autonomía universitaria, la ratificación de la voluntad de su comunidad académica eligiendo a Jaime Breilh como rector de la Universidad Andina es una buena noticia pero irritará al gobierno que tratará de encontrarle cinco pies a un gato que no ronroneará a su gusto, pese a que tenga financiamiento público. No entenderán nunca que, precisamente, a eso refiere, entre otros conceptos, la autonomía.

Finalmente, luego del reciente temblorcito, lloverá. Y con el agua, los charcos se convertirán en criaderos y en ellos proliferarán los mosquitos y, si nos descuidamos, también el dengue, el chikunguña y el zika. ¡Ojo! Queda dicho.

huertaf@granasa.com.ec