Un proceso electoral con zonas de discordia

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Un proceso electoral con zonas de discordia

El acuerdo tuvo un primer retraso. La reunión, anunciada para ayer, entre los delegados de las agrupaciones de la oposición y el Consejo Nacional Electoral (CNE) no se concretó.

Reunión. Gilmar Gutiérrez (abajo), Fernando Balda (PSP) y Fanny Campos (PK), a la salida de la cita con el presidente del CNE, Juan Pablo Pozo

El acuerdo tuvo un primer retraso. La reunión, anunciada para ayer, entre los delegados de las agrupaciones de la oposición y el Consejo Nacional Electoral (CNE) no se concretó.

Ellos debían empezar a trabajar en las auditorías del proceso electoral. Enrique Mafla, delegado de las agrupaciones, lo confirmó. Para él no fue una sorpresa pero, dijo, “seguiremos intentado para llevar adelante las veedurías”.

Él explicó a EXPRESO los cuatro puntos críticos que, a sus ojos, tiene el proceso electoral: el registro electoral, la definición de las circunscripciones electorales, los registros de afiliación y el sistema de escrutinio.

El padrón electoral está en observación. Mafla señala que quieren revisar el traspaso electrónico de datos entre el Registro Civil y el CNE. “El tema central es que voten los que deben votar”, aseveró. Él también tienen dudas de si en el padrón están registradas todavía personas fallecidas o los migrantes.

Las circunscripciones electorales ‘afectan’ a Pichincha, Guayas y Manabí. “Es necesario revisar, porque el CNE tiene estadísticas con las que se puede jugar, dependiendo de los resultados: podrían delimitarse estos distritos de manera que se obtengan resultados en uno u otro sentido”, advirtió.

El experto informático aseguró que también esperan revisar los registros de afiliación. Solo con esa auditoría podrán estar seguros de que las organizaciones políticas cumplieron con todos los requisitos de inscripción para su participación en 2017.

El último punto es el sistema de escrutinio. Mafla ya tiene experiencia en este campo: durante las elecciones anteriores también hizo un seguimiento al funcionamiento del sistema. En esta ocasión se enfrentará a un esquema desarrollado por el mismo CNE que tiene tres fases: los recintos de transmisión y publicación de actas; los centros de procesamiento y presentación de resultados, y el centro de mando.

Según Mafla, ellos quieren asegurar que tenga un requerimiento básico: que mantenga la integridad y la confidencialidad del voto.