Juicio. Glas fue vinculado tras analizarse la computadora de Rivera.

El principal testigo

El constante cambio en avances tecnológicos y en el comportamiento social en Internet dificulta la regulación de situaciones que amenazan los derechos de las personas.

No tiene voz pero sí peso. Cada vez más y cada vez con mayor frecuencia. La información que circula en las redes sociales o es accesible desde Internet es capaz de perfilar los comportamientos más íntimos de una persona. A veces sin saberlo. A dónde se mueve y en qué horarios. Con quién habla por teléfono. Cuánto paga en impuestos. De qué empresas es accionista. Qué títulos universitarios posee. Los datos públicos en Ecuador y en otros países definen la imagen de los ciudadanos.

Ese flujo de información va más allá, gracias a la capacidad de la tecnología de profundizar en los datos y en documentos inaccesibles, y sustenta investigaciones, procesos judiciales y condenas aquí y fuera de las fronteras. Las filtraciones de correos electrónicos han determinado el rumbo de las últimas elecciones en Estados Unidos y han convertido a Jorge Glas en la máxima autoridad en el cargo -ahora ya no- en ser condenado por Odebrecht en el mundo.

Para las autoridades y los investigadores se abren infinitas posibilidades. Para los legisladores, resulta en un coladero de situaciones imposibles de regular que pueden afectar, no siempre con suficiente justificación, la privacidad entre otros derechos de las personas.

“Muchas veces la información no se facilita de forma consciente o voluntaria. Por ejemplo, las operadoras de telefonía conocen al detalle nuestros hábitos diarios. Hasta la hora en la que nos acostamos. Vamos dejando un rastro que permite generar un perfil”, apunta el abogado español en Tecnologías de la Información, Eneko Ariz López de Castro. El desafío de la legislación, tanto en su país como en Europa y el resto del mundo, es cómo aprovechar el acceso de las tecnologías y proteger los derechos de las personas. En el ámbito europeo, añade, no solo basta con solicitar una autorización judicial para obtener información privada de terceros, también debe ser necesaria, proporcional e imposible de obtener de otra forma.

‘Mails’ para la asociación ilícita: Jorge Glas y su tío

La Fiscalía vinculó al entonces vicepresidente sin funciones Jorge Glas al caso Odebrecht apenas dos días después de abrir la computadora de Ricardo Rivera. Diana Salazar estaba a cargo de la instrucción fiscal y, tras el peritaje, decidió abstenerse al considerar que había indicios que podrían implicar a una autoridad con fuero de corte: Glas.

Según confirmó a EXPRESO días después en una entrevista, lo que encontró en la computadora del tío del vicepresidente eran mails que evidenciaban lo que los dos implicados habían negado insistentemente. Que mantenían comunicaciones regulares y no solo sobre asuntos familiares. Suficiente para que el fiscal general, en caso de considerarlo, vinculase a Glas. Así lo hizo y prosiguió la causa por asociación ilícita hasta su condena.

Geolocalización del celular: la confirmación de un secuestro

Una joven desapareció en España una noche de verano. En su último mensaje alertaba a una amiga de que un hombre la estaba llamando y se asustó. Nada más se supo de ella. Hasta diciembre de 2017, un año y medio después de su desaparición.

La policía rastreó su teléfono y trazó su recorrido. Tras enviar ese mensaje, camino a casa a pie, comenzó a moverse muy rápido y cambió de localidad. Iba en un carro. Identificaron miles de vehículos gracias a las cámaras y radares, pese a que los autos eran apenas destellos congelados en una fotografía. Meses después de la desaparición, las autoridades encontraron el teléfono de la chica en un brazo de mar cercano. Acudieron a especialistas para desbloquearlo, pero no encontraron información contundente. El caso fue archivado hasta nuevas pruebas. Hasta que el culpable reincidió y trató de secuestrar a otra chica. Al hacerlo, la policía encontró en su casa un teléfono cuyo rastro coincidía con el de la joven desaparecida. Hasta ese momento, solo faltaba el nombre del dueño. Identificado el hombre, se constató que su carro era uno de los fotografiados. Terminó confesando.

‘Cóctel de espías’: Trump, elecciones, Rusia, ‘hackers’ y FBI

Agentes de inteligencia de Holanda informaron al FBI sobre el acceso a información de la Casa Blanca y del Partido Demócrata que habían forzado piratas cibernéticos, una acusación que después sustentó la investigación estadounidense y que derivó el enfrentamiento entre Donald Trump y Hillary Clinton cuando ambos eran candidatos a la presidencia de Estados Unidos por el Partido Republicano y Demócrata, respectivamente. “Al tener acceso incluso a la Casa Blanca, los piratas podían seguir la agenda oficial de viajes del entonces presidente Barack Obama, una parte de su correo electrónico e informes confidenciales”, según explican dos medios holandeses que han desvelado la información, recoge El País. Durante la campaña electoral, Estados Unidos señaló a Rusia por fabricar y pagar publicidad que generó la división política de los ciudadanos. Dichos anuncios fueron difundidos ante 10 millones de personas a través de las redes sociales, desembocando en iniciativas para controlar las noticias falsas entre los países.