La politica volvio de golpe

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La politica volvio de golpe

El Código de la Democracia, el juicio a Glas, el escándalo de los abusos sexuales en las escuelas... Ayer, en la Asamblea, los temas políticos estallaron

Debate. Patricio Donoso (a la izquierda) fue el más elocuente crítico de las reformas al Código de la Democracia.

La política volvió de un golpe a la Asamblea. En el salón del Pleno se abrió el primer debate del código de la democracia, que será largo y reñido. En la Comisión Aampetra, que investiga casos de abuso sexual en centros educativos, se habló tras bastidores de llevar a juicio político al exministro de Educación y hoy asambleísta Augusto Espinosa. Roberto Gómez, de CREO, hizo pública la lista de los legisladores de oposición que firmaron en apoyo al juicio político contra Jorge Glas y anunció sorpresas. Y las bancadas de oposición se alzaron con el control del proceso de pago y fiscalización de la deuda a los jubilados, que suma la bicoca de 1.200 millones. Todo esto en una sola mañana, después de semanas de parálisis. José Serrano no estuvo: se lo perdió.

El debate de la Ley Orgánica Electoral es bochornoso para los correístas. Se trata de echar marcha atrás sus propias reformas de 2009. Por consiguiente, hay varios temas conflictivos. Ayer saltó el primero: el método de designación de escaños, que aún aplica el método d’Hondt para los asambleístas provinciales. Patricio Donoso (CREO) mostró cómo el correísmo, gracias a este método que desfavorece a las minorías, se hizo del 70 por ciento de las representaciones con apenas el 33 por ciento de los votos en Pichincha. Y consiguió el 100 por ciento de escaños con el 54 por ciento de los votos en Azuay.

El hecho de que el 46 por ciento de los azuayos carezca de representación política en la Asamblea escandalizó a Donoso. “Con este sistema -dijo- se tiene asegurada la no proporcionalidad en la democracia”.

Todavía faltan por debatirse la cuestión de los controles al uso de recursos públicos en campañas electorales; el régimen de circunscripciones, que pone en desventaja a las provincias más pobladas; y, sobre todo, el espinoso asunto de la reelección indefinida, que obligará al bloque oficialista a hacer lo que desesperadamente trata de evitar: llevar a la Asamblea la división del movimiento.

La coyuntura puede ser aprovechada por los que impulsan el juicio político contra el vicepresidente de vacaciones. Ayer, Roberto Gómez hizo circular la lista de los que apoyan el proceso: 53 asambleístas de oposición (falta la mesa de independientes y legisladores sueltos). Y con un aire de misterio dijo que los nombres de los oficialistas que también firman la solicitud de juicio se los guarda hasta mañana, para librarlos de presiones.

Mientras todo esto ocurría, Augusto Espinosa (PAIS) tenía un día negro. La Comisión Aampetra accedió a conocer el caso ‘El Principito’, que involucra al colegio La Condamine, y su nombre saltó sobre la mesa. Porque La Condamine, como colegio binacional, cuenta entre los miembros de su directorio a un representante del Ministerio de Educación. Espinosa debió conocer el caso cuando se produjo. Sin embargo, tardó dos años en hacerse público. En las bancadas de oposición ya hay gente trabajando con los padres de las víctimas para juntar evidencias que les permitan enjuiciar políticamente a Espinosa. Pero el tiempo les viene corto: solo podrán hacerlo hasta el 11 de noviembre, cuando se cumpla un año de su salida del ministerio.

Y entre abucheos a Espinosa, precisamente, la oposición se alzó con su primera victoria en lo que va de la legislatura. En presencia de una multitud de jubilados que reclaman el pago de sus pensiones y ocupaban las barras altas del recinto, logró aprobar una propuesta de Homero Castanier para solucionar ese problema: se nombrará una comisión especial encargada de vigilar el pago y fiscalizar el proceso. Esa comisión estará integrada por cinco miembros, uno por cada bancada: por una vez PAIS estará en minoría. Si los de oposición fueran correístas dirían que este fue un hecho histórico.

Silbidos a un exministro

La historia de las pensiones impagas a los maestros jubilados tiene detalles bochornosos, como aquella carta de Alexis Mera a un juez prohibiéndole fallar a su favor. Ayer, el presidente de los maestros jubilados fue recibido en la Asamblea. La multitud que lo acompañó no se cansó de abuchear a Augusto Espinosa.