Llegada. Katherine Haringhton, ayer ante la sede de la Fiscalía.

Ortega no deja entrar a la vicefiscal

Katherine Haringhton llegó sorpresivamente a la sede de la Fiscalía, en el centro de Caracas, pero tras esperar unos 20 minutos frente a los portones cerrados, decidió retirarse sin poder tomar posesión de su cargo como vicefiscal.

La fiscal general de Venezuela, Luisa Ortega, impidió ayer el ingreso al Ministerio Público (MP) de la abogada chavista que la reemplazará si es destituida, en un nuevo desafío al Gobierno de Nicolás Maduro.

Katherine Haringhton llegó sorpresivamente a la sede de la Fiscalía, en el centro de Caracas, pero tras esperar unos 20 minutos frente a los portones cerrados, decidió retirarse sin poder tomar posesión de su cargo como vicefiscal.

“Denunciamos la pretensión arbitraria de la vicefiscal nombrada por el TSJ (Tribunal Supremo de Justicia) de ingresar al MP”, aseguró Ortega, quien enfrenta un proceso judicial que podría llevar a su remoción en los próximos días.

El TSJ, acusado de servir al régimen, fue blanco ayer de una nueva protesta en la ola de manifestaciones que realizan desde hace tres meses los opositores para exigir la salida de Maduro, en medio de la devastadora crisis económica.

Pero las fuerzas de seguridad los contenían en el este de Caracas con bombas lacrimógenas, que lanzaron incluso dentro de un concurrido centro comercial. Muchas personas, entre ellas niños y ancianos, resultaron afectadas con los gases y algunas se desmayaron.

La fiscal, como la oposición, acusa a la policía y a los militares de una “desbordada represión” contra los manifestantes, en cumplimiento de órdenes del Gobierno de Maduro. AFP