Orden
Una enfermedad difundida en el Ecuador es la medalaganitis, la cual no tiene curación y permite hacer lo que le venga en gana a quien lo desee, generando desorden y caos; y una de ellas es la que permite una ocupación desordenada de personas en casas y edificios con “fines turísticos”.
El Ministerio de Turismo con muy buen criterio ha promulgado un reglamento, toda vez que este tipo de alojamientos irregulares por tiempos cortos, da origen a un sistema de hospedaje paralelo que requiere ser reglamentado y que debe pagar tributos para poder ser considerado como una actividad de apoyo al turismo, con los debidos permisos de funcionamiento.
No faltan políticos que en busca de votos aprueban este tipo de plataformas u oportunidades que generan ingresos y opciones de calidad a los usuarios, criterio contra el cual estamos totalmente opuestos, ya que lo que falta a nivel de muchas actividades en el Ecuador es la aplicación de un ordenamiento racional, adecuado y bien reglamentado.
En los condominios se requerirá de la aprobación de los copropietarios para que alguien ocupe un predio en calidad de arrendatario; sin embargo, hecha la ley, hecha la trampa y no faltarán propietarios que manifiesten que no están alquilando, sino “prestando” su propiedad a personas con quienes tienen algún tipo de afinidad y que ingresan bien aleccionados, manifestando que son ahijados, amigos o compadres del dueño.
Para evitar este subterfugio propio de la viveza criolla, el reglamento que analiza la Superintendencia de Control del Poder de Mercado deberá hacer constar en el mismo, la necesidad de que toda persona que ingrese a ocupar un predio llene una “hoja de ingreso” donde conste: nombre del dueño, cédula de ciudadanía, dirección y teléfonos; nombre del ocupante, cédula de ciudadanía, debiendo indicar el grado de afinidad que tiene con el propietario y señalando las circunstancias o hechos que lo relacionan con el dueño, su dirección, teléfonos.
Esta información, deberá ser entregada en una ventanilla destinada para el efecto en el Municipio del respectivo cantón.
Y sigo andando...