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Obama deja entreabierta la puerta de retorno a la politica

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, dejó ayer entreabierta la posibilidad de un retorno a la política, al afirmar en su última conferencia de prensa que podrá expresarse públicamente si “valores medulares” del país están en riesgo.
Obama, quien mañana dejará la Casa Blanca a su sucesor, Donald Trump, enumeró cuatro escenarios que le podrían sacar del silencio propio de muchos expresidentes novatos. Uno, casos de discriminación. Dos, obstáculos explícitos al voto de las minorías. Tres, intentos institucionales para silenciar a la prensa. Y cuatro, esfuerzos para detener a jóvenes inmigrantes y enviarlos a otros países.
“Hay una diferencia entre el normal funcionamiento de la política y ciertos temas donde nuestros valores medulares pueden estar en riesgo. Pongo en esa categoría los esfuerzos institucionales de silenciar el disenso y la prensa, y de deportar chicos que crecieron aquí y en la práctica son estadounidenses”, dijo.
Esos jóvenes hijos de inmigrantes irregulares pero que nacieron y se criaron en Estados Unidos “aman este país, son amigos de nuestros hijos, están ahora ingresando a las universidades y en algunos casos sirviendo en nuestras Fuerzas Armadas”, añadió.
Se trata, a todas luces, de una advertencia directa a Donald Trump, quien en la campaña electoral prometió adoptar una rígida política de tolerancia cero con los inmigrantes en situación irregular.
En su despedida del cuerpo de prensa de la Casa Blanca, Obama defendió las decisiones adoptadas en los días finales de su gobierno.
Entre esas medidas se destacan el fin de la política de ‘pies secos, pies mojados’, que beneficiaba a inmigrantes cubanos, y la conmutación de la pena de la exsoldado Chelsea Manning, quien filtró centenas de miles de documentos al sitio web WikiLeaks.
Con relación a los inmigrantes cubanos, Obama dijo que Washington y La Habana mantuvieron “duras” negociaciones, pero que ese diálogo permitió llegar a una política migratoria “justa y apropiada a la naturaleza cambiante de la relación” bilateral.
Con esa política, señaló Obama, Estados Unidos trataba “a los inmigrantes cubanos de forma completamente diferente de personas de El Salvador o Guatemala o Nicaragua”.
De acuerdo con el mandatario saliente, ese cambio debe ser visto como parte de un “cambio monumental” en las relaciones entre los dos países.
Con relación a Manning, Obama defendió la criticada decisión de conmutarle la pena alegando que ya había cumplido “una dura sentencia” en la prisión.
“Vi los detalles de este caso de la misma manera que otras conmutaciones y perdones y sentí a la luz de todas las circunstancias que conmutar su sentencia era completamente apropiado”, declaró Obama.
“Siento que se hizo justicia”, apuntó Obama, para quien la condena contra Manning había sido de todas formas “desproporcionada” en relación a otras sanciones en delitos similares.
Fueron sus últimas palabras en la diminuta sala Brady de la Casa Blanca. Hoy es su último día en la residencia oficial, que mañana ya tendrá nuevos inquilinos, Melania y Donald Trump.
Mensajes para su sucesor
En su conferencia, Obama evitó formular críticas a Trump y en un momento llegó a comentar que “lo único que es el fin del mundo es... el fin del mundo”. Sin embargo, analizó en detalle aspectos de su política externa, en especial relativa a Israel y Rusia, y se permitió enviarle sesgados mensajes.
Con relación a Israel, Obama dijo que en su opinión la situación entre israelíes y palestinos era “insostenible”, y alertó que cambios “unilaterales” en un ambiente “volátil” pueden llegar a ser “explosivos”.
Con relación a Rusia, Obama aseguró que es el interés de Washington mantener relaciones “constructivas”, pero que esa perspectiva no evolucionó porque el diálogo bilateral tomó otro camino.
Según Obama, tras el regreso de Vladímir Putin a la presidencia en 2012, una creciente “retórica antiestadounidense” y un “espíritu confrontativo”, que evocaba a la Guerra Fría, “hicieron la relación más difícil”.