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La necesidad es mas grande que el ajuste

El rubro transporte ya subió cuando el gobierno de Lenín Moreno hizo el primer ajuste a la súper. Los productores de bienes y servicios tendrán costos más elevados a partir de ahora.

Los ajustes afectarán la recuperación de la ya golpeada economía del Ecuador.

Cuando el consumidor creía que el ajuste a los precios de los combustibles se había terminado, el anuncio de dos nuevas alzas volvió ayer a sorprenderlo. El decreto ejecutivo que delinea la reducción de subsidios da vía libre a un nuevo aumento en la súper y una modificación en el precio del diésel. Con ello, el gobierno intenta seguir poniendo mano dura al recorte de gastos, vía subsidios, una política que durante décadas ninguna autoridad se atrevió a tocar, pero que hoy es una ruta inevitable ante un gran aprieto fiscal.

La mañana de ayer, las estaciones de servicio del país empezaron a cobrar $ 0,12 más por la gasolina súper, luego de que a través de un oficio la estatal Petroecuador informara sobre el alza del precio de este producto de $ 2,98 a $3,10 por galón.

Lo hizo basándose en la facultad que le otorga el Decreto 619 de ajustar el precio mensual ponderado a sus costos adicionales “de transporte, almacenamiento y comercialización”.

Por otra parte, en el mismo oficio Petroecuador comunicó que el valor del diésel también se incrementará. El galón, que a nivel nacional se vende a $ 1,37, a partir del 15 de enero pasará a comercializarse a $ 2,74.

Leonardo Alvarado, presidente de la Asociación de Propietarios de Gasolineras del Guayas, menciona que el nuevo precio de la súper estará en vigencia hasta el 31 de diciembre. Después de esa fecha, Petroecuador deberá determinar un nuevo valor. Alvarado sostiene que la modificación del diésel para venta al público era algo que no se esperaba, luego del anuncio gubernamental de no tocar el precio de este tipo de combustible. Otra sorpresa, dice, fueron las variantes de gasolina que la empresa estatal ha diseñado, según la calidad y el destino que tendrán los nuevos combustibles. Algo que aún se está analizando.

Carlos Pérez García, ministro de Energía y Recursos Naturales, aclaró ayer que en el caso del diésel el subsidio se mantendrá para buses y para el transporte pesado. No obstante, el anuncio del alza generó preocupación en la Federación de Transporte Pesado del Ecuador, que para hoy ha anunciado reunirse en una asamblea extraordinaria para analizar el alcance de la medida.

Para el exministro de Finanzas Mauricio Pozo, estos nuevos ajustes obedecen a que diciembre es un mes muy costoso para la caja fiscal y presiona a la liquidez del gobierno. “Eso hace que se aglutinen decisiones en estas fechas”.

Pozo cree que si bien la revisión de los subsidios allana el camino para un acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI), todavía se deben realizar más ajustes, dado el tamaño del problema fiscal.

El organismo internacional se presenta como una alternativa viable para financiar parte de los más de $ 8.000 millones que faltan para cubrir el presupuesto del próximo año. Pero Pozo cree que el FMI va a exigir otros cambios, sobre todo en el campo laboral.

Santiago García, catedrático de Economía de la Universidad Central del Ecuador, está a favor de que en el país se empiece a revisar la política de subsidios, pero le preocupa la incidencia que puede tener el diésel en ciertas actividades económicas. “Políticamente se necesita llegar a unos acuerdos sociales mínimos para que esa medida pueda salir de la mejor manera posible”.

Más optimista se muestra Francisco Swett, exministro de Finanzas, quien cree que si se mantiene el subsidio del diésel para sectores económicos claves como el transporte, esta política no tiene por qué tener una incidencia negativa. En el caso de la gasolina súper, dice, esta afectará solo a un 20 % del mercado que está dispuesto a pagar por un combustible de mejor calidad. La especulación de precios, admite, puede presentarse a corto plazo, pero explica que eso difícilmente podrá mantenerse en una economía dolarizada, ávida de liquidez, como la ecuatoriana. “Un comerciante podrá subir el precio a sus productos, pero el asunto es si podrá venderlos o no”.

Transporte pesado está en asamblea

El presidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado del Ecuador (Fenatrape), Luis Felipe Vizcaíno, se mostró preocupado ante el anuncio de la elevación del precio del diésel, toda vez que hasta el momento no se cuenta con una medida que establezca cómo se mantendrá el subsidio para este sector de la transportación. Considera que el Gobierno debe estar dispuesto a dialogar y buscar una solución. Se declararon en asamblea permanente.

Reuniones por alza de pasajes

El presidente de la Federación de Transporte Intra e Interprovincial (Fenacotip), Abel Gómez, indicó que hoy tiene previsto reunirse nuevamente con las autoridades del Gobierno, para exigir el pago de 79 millones de dólares por concepto del subsidio que les da el Gobierno por la tarifa preferencial. Además, solicitarán la revisión de las tarifas de pasajes que no se han revisado desde 2012. Aprovecharán para que se les explique cómo se pagará el subsidio por el alza del diésel.

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