
Pakistán y Afganistán: 5 claves para entender el conflicto y el papel del Talibán
Kabul e Islamabad rompieron acuerdos de seguridad tras letales bombardeos fronterizos motivados por refugios insurgentes
El Gobierno talibán de Afganistán y las Fuerzas Armadas de Pakistán sostienen este 27 de febrero de 2026 un enfrentamiento armado directo a lo largo de la Línea Durand, tras más de 48 horas de ofensivas militares que dejan decenas de víctimas y puestos de control destruidos.
Entender el conflicto de Oriente
La escalada militar responde a la decisión de Islamabad de ejecutar ataques aéreos contra supuestos refugios del Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) en territorio afgano, una medida que anuló el pacto de seguridad internacional firmado en Doha en octubre de 2025 y desató operaciones terrestres de represalia por parte de Kabul.
Para comprender el origen y el impacto de esta crisis diplomática y territorial, el conflicto se desglosa en cinco factores determinantes:
1. El detonante fronterizo y la ruptura diplomática
La actual crisis se originó el 22 de febrero con un bombardeo aéreo paquistaní sobre la provincia afgana de Nangarhar, que dejó 17 fallecidos. Tras este hecho, Islamabad declaró formalmente la guerra abierta argumentando el agotamiento de la vía diplomática para frenar el terrorismo transfronterizo.
En respuesta, las fuerzas afganas iniciaron este viernes una ofensiva sobre los distritos de Zazi Maidan, Alisher y Terezai, sepultando el compromiso de tregua de Doha.
2. El Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) como núcleo del conflicto
El TTP, fundado en 2007, es una organización que busca derrocar al Estado paquistaní para imponer la ley islámica. Según Naciones Unidas, este grupo opera desde suelo afgano con una fuerza operativa de hasta 6.500 combatientes, incrementando la violencia en Pakistán en un 70 % desde 2021. Islamabad exige su neutralización, pero Kabul niega brindarles protección institucional.

3. Hermandad ideológica y la inacción de Kabul
La principal traba para la resolución del conflicto es el vínculo histórico entre el TTP y el Gobierno talibán afgano. Ambas facciones comparten la etnia pastún, una interpretación rigorista del islam y lealtades forjadas durante dos décadas de insurgencia contra la OTAN. Esta relación impide que las autoridades de Afganistán ejecuten operativos de desarme contra sus pares ideológicos, priorizando la protección de sus aliados sobre las exigencias del país vecino.
4. La guerra de cifras y la propaganda militar
El conflicto se desarrolla bajo una estricta opacidad informativa por parte de ambos mandos militares. El Ministerio de Defensa afgano afirma haber abatido a 75 soldados paquistaníes en las últimas horas y capturado 19 puestos militares. Por su parte, el Ejército de Pakistán califica estos datos de propaganda, asegura no haber cedido soberanía territorial y reporta la aniquilación de 274 combatientes talibanes. Ninguna de las partes ha presentado pruebas materiales o listados de identidades verificables.
5. Víctimas civiles y colapso comercial
Más allá de las bajas militares, el impacto recae sobre la población civil. Hamdullah Fitrat, portavoz adjunto del Gobierno talibán, denunció que ataques paquistaníes recientes contra zonas residenciales en Khost y Paktika provocaron la muerte de 19 civiles y dejaron 26 heridos, en su mayoría mujeres y niños. A nivel macroeconómico, los enfrentamientos mantienen suspendido el comercio binacional, asfixiando las rutas logísticas de Afganistán hacia el mar.

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