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Maduro abre al público la mansión presidencial en la que nunca vivió

La Casona en la que estuvo la familia de Hugo Chávez ha sido convertida en centro cultural.

La Casona, una enorme mansión colonial ubicada en la urbanización Santa Cecilia, en Caracas, Venezuela, estuvo ocupada en los últimos años por la familia del expresidente Hugo Chávez, fallecido en 2013. 

Nicolás Maduro, que no pudo mudarse a esa residencia cuando le tocó llevar las riendas de la llamada revolución bolivariana tras la muerte de su antecesor, y que hoy afronta una crisis de legitimidad, firmó un decreto el viernes para convertir el domicilio de los presidentes en un "parque cultural" dedicado al poeta venezolano Aquiles Nazoa.

Entre las modificaciones que se hicieron está la colocación de retratos y fragmentos de poemas de Nazoa, una de las figuras de la poesía venezolana del siglo XX, en varias áreas de la casa. También se abrió la habitación que supuestamente usaba Chávez. 

Un pequeño cuarto a un costado del salón del Consejo de Ministros, con cama matrimonial, un televisor pantalla plana y un pequeño escritorio donde reposa el libro de actas del Cabildo de Caracas que, asegura Villegas, dejó el líder de la revolución.

Las alambradas y barricadas que impedían el paso frente a la mansión fueron retiradas, pero siguen a un costado de la vía principal de la urbanización que por décadas tuvo que lidiar con un vecino que tras cada elección presidencial podía hacerse indeseable. 

El sábado, el ministro de Cultura de Maduro, Ernesto Villegas, dirigió un improvisado recorrido por la enorme villa, que tiene ocho salones repletos de obras de arte, piscina y amplios jardines. 

“Este es un uso público anticipado, no se han hecho todas las adecuaciones todavía”, explicó Villegas, que obtuvo la aprobación de Maduro para el proyecto a finales de septiembre y asegura que lo realizó “casi sin recursos”.

Chávez vivió en La Casona hasta el principio de su primer mandato. El golpe fallido que sufrió en 2002 lo atrincheró entre Miraflores —sede del Gobierno— y el complejo militar Fuerte Tiuna

Desde entonces, el lugar donde viven los presidentes en Venezuela se ha vuelto casi secreto. Fueron sus hijas las que más uso hicieron de la mansión y en el vecindario recuerdan el ruido de las fiestas de los primeros años de chavismo y el silencio de los últimos. 

A Maduro le tocó ocupar La Viñeta, la residencia del vicepresidente, en 2013, cuando fue electo en los comicios sobrevenidos por la muerte de Chávez. Así fue cómo el domicilio presidencial desató rumores sobre disputas familiares entre los Chávez y los Maduro-Flores por el uso del lugar.