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Winnie Byanyima
La directora ejecutiva de Onusida, Winnie Byanyima, en una fotografía de archivo.EFE/Elvis González

Las desigualdades sexual, racial y económica alargan la pandemia del sida

Las aulas, son el lugar más seguro para prevenir y reducir el riesgo de contraer el VIH

Las desigualdades económicas y sociales, en especial las discriminaciones raciales y sexuales, están alargando la pandemia del sida, alertó este miércoles 7 de junio de 2203  la directora ejecutiva de Onusida, Winnie Byanyima,.

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"Tras 40 años de lucha contra el VIH y el sida, sabemos que las desigualdades impulsan las pandemias y nos impiden acabar con ellas. Y que las pandemias también impulsan las desigualdades, como vimos con la covid", dijo Byanyima en Brasilia.

La directora de Onusida visitó la capital brasileña para lanzar el martes el Consejo Mundial sobre Desigualdad, Sida y Pandemias, una de las iniciativas con las que este programa de la ONU pretende contribuir para el fin del sida hasta 2030.

Ese nuevo organismo pretende "reunir pruebas" que muestren el vínculo entre las desigualdades y el sida, con el objetivo de ayudar a los responsables políticos a tomar decisiones al respecto.

La desigualdad de género es uno de los mayores problemas en relación al sida, tanto por el factor de la educación, como por el riesgo de que las jóvenes se expongan a la violencia sexual, una amenaza que aumenta exponencialmente en todo el mundo entre las chicas que no están escolarizadas.

"La escuela es el lugar más seguro para prevenir, para reducir el riesgo de contraer el VIH. Si las niñas permanecieran en la escuela, su riesgo de infección por el VIH podría disminuir hasta un 50 %", dijo Byanyima.

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La responsable de Onusida recalcó que "la educación es clave", pero alerta de que "en muchos países, tanto en África como en países como América Latina, donde la religión y las tradiciones son fuertes, la educación sexual encuentra la resistencia de los padres, los profesores y los líderes religiosos".

"En muchos países seguimos luchando para que los gobiernos acepten impartir educación sexual en las escuelas. Es un reto, en especial para las niñas en América Latina", comentó.