Los bloques llegan a la COP26 divididos, pero con un objetivo común

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Los bloques llegan a la COP26 divididos, pero con un objetivo común

En la cumbre climática en Glasgow, la meta es reducir en un 50 % las emisiones de gases hasta el 2050. Los países hacen todo el esfuerzo por lograrlo

CUMBRE
En la cumbre climática en Reino Unido, los líderes mundiales esperan llegar a consensos para reducir la afectación al planeta. ROBERT PERRY / EFEEFE

La COP26 que se celebra hasta el 12 de noviembre en Glasgow (Reino Unido) será el escenario donde la comunidad internacional revisará los progresos desde el Acuerdo de París de 2015 y se busquen nuevos compromisos para evitar que las temperaturas a final de siglo suban más de 1,5 °C respecto a los valores preindustriales.

Estos son los compromisos y posiciones de los grandes bloques del planeta de cara a esa gran conferencia climática. La Unión Europea (UE) ha asumido con gusto el papel de líder global en la lucha climática, con la vista puesta en una carrera energética por sostenibilidad y hacia la energía renovable en la que espera ganar competitividad internacional.

La UE se ha fijado la meta de reducir sus emisiones en un 55 % hasta 2030 respecto a 1990, y alcanzar la neutralidad climática. Europa, que actualmente está diseñando la legislación para cumplir esos objetivos, apremia al resto de la comunidad internacional a que muestre más ambición climática y solidaridad financiera.

Aunque ya no forma parte de la UE, el Reino Unido, país anfitrión de la COP26, va por el mismo camino que el bloque comunitario y aspira a alcanzar las ‘emisiones cero’ en 2050, con una senda de reducción del 68 % para 2030 y del 76 % para 2035, así como descarbonizar el sistema eléctrico para 2035.

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Tras la salida de Donald Trump de la Casa Blanca, el presidente Joe Biden ha devuelto a Estados Unidos al Acuerdo de París y ha hecho bandera de la lucha climática.

Biden quiere recortar las emisiones contaminantes hasta en un 53 % en 2030 respecto a 2005 y llegar a “cero emisiones” a mitad de siglo. Por ello ha anunciado grandes inversiones para desarrollar sectores industriales sostenibles, como la energía solar o el vehículo eléctrico.

Gran parte de la atención de la cumbre se centrará en China, primer emisor de gas carbónico del mundo desde 2006, cuyo presidente, Xi Jinping, no viajará a Glasgow, aunque sí está prevista su participación a través de una declaración por escrito, según la información difundida ayer por los organizadores.

Pekín ha elevado sus objetivos desde el Acuerdo de París y espera alcanzar la neutralidad de carbono en 2060, pese a que cuenta con marcar su pico de emisiones antes de 2030.

Recientemente China ha anunciado que dejará de invertir en plantas de carbón en el extranjero, gesto que se ha interpretado como una señal por los mercados internacionales.

En cuanto al resto de grandes economías en desarrollo, los llamados BRICS, Brasil llegará a Glasgow sin su presidente, Jair Bolsonaro, y con el compromiso de acabar con la deforestación para 2030 y desprenderse del gas carbónico en 2050.

Rusia, cuarto emisor del mundo y gran productor de combustibles fósiles, y cuyo presidente Vladímir Putin no irá a Glasgow, ha anunciado que invertirá entre el 1,5 % y 2 % de su PIB en reducir en un 80 % sus emisiones de gases de efecto invernadero hasta 2050, en comparación con los niveles de 1990. Además, pretende alcanzar las cero emisiones en el año 2060.

Narendra Modi, primer ministro de India, tercer emisor de dióxido de carbono, no ha aclarado aún para cuándo proyecta alcanzar la neutralidad climática. Sudáfrica ha revisado al alza sus objetivos para limitar sus emisiones de gases de efecto invernadero a 510 millones de toneladas métricas en 2025 y a menos de 420 millones en 2030, frente a los 471,6 millones de toneladas que registró en 2019.

Japón, quinto emisor mundial de dióxido de carbono, ha revisado drásticamente sus objetivos y se propone reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero en un 46 % para 2030. Corea del Sur aspira a la neutralidad climática en 2050. Y Nueva Zelanda bajará sus emisiones un 50 % en 2030.