500 perros en un criadero ilegal donde les cortaban las cuerdas vocales

  Mundo

500 perros en un criadero ilegal donde les cortaban las cuerdas vocales

La cordectomía es una práctica quirúrgica que requiere conocimientos exhaustivos de anatomía, cirugía y farmacología

CRIADERO ILEGAL
Los informes veterinarios determinaron que los diez perros examinados les habían cortado las cuerdas vocales.CANVA

La Guardia Civil española desarrolló un operativo en Granada, en el que dio con un criadero ilegal de perros, en el que se habría mutilado a diez de ellos que tenía a la venta cortándoles las cuerdas vocales. Resultado de esa intervención se detuvo al responsable de ese lugar y a un veterinario.

Fotografía cedida este lunes por el Gobierno Autónomo Departamental de Tarija donde se muestran varios cóndores muertos, en Tarija (Bolivia).

Expertos toman muestras de los más de 30 cóndores hallados muertos en Bolivia

Leer más

Esta operación está relacionada con las investigaciones desarrolladas en los últimos meses, donde agentes descubrieron un criadero clandestino donde también les cortaban las cuerdas vocales a los perros de raza pomerania ruso y bichón maltés.

Con algunos datos recolectados durante estas nvestgaciones, los agentes decidieron inspeccionar este criadero de Santa Fe junto con tres inspectores veterinarios y descubriendo 479 perros de diferentes razas, diez de los cuales mostraban síntomas claros de que les habían cortado las cuerdas vocales.

Gracias a la colaboración del Colegio de Veterinarios de Granada, los perros sospechosos de haber sido mutilados se trasladaron a una clínica veterinaria de Santa Fe para que fueran examinados por el veterinario titular y se comprobara si habían sido cordectomizados.

Los informes veterinarios determinaron que los diez perros examinados les habían cortado las cuerdas vocales. Cabe destacar que la cordectomía es una práctica quirúrgica que requiere anestesia general, conocimientos exhaustivos de anatomía, cirugía y farmacología, y que si no está llevada a cabo por un veterinario y con un fin terapéutico, por lo que se trataría de una práctica de intrusismo profesional y de maltrato animal.