SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

y la muerte del sueno americano

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

La línea entre la sociedad y la naturaleza se desdibuja en ‘Ardillas’, ópera prima del autor quiteño Felipe Troya.

El escritor, de 28 años, presentó la obra con la que ganó el Premio Joven Literatura Latinoamericana de la Maison des EscrivainsEtrangers et Traductteurs de SantNazaire (MEET), recientemente en el Puerto Principal.

La novela que le mereció el galardón es una historia ácida y tierna a la vez que narra los ritos de paso de la juventud y las complejidades de las relaciones familiares.

El protagonista, Felipe, es un joven ecuatoriano que pasa el verano en Estados Unidos junto a la familia de tu tío, un adinerado empresario que parece haberse asimilado a la cultura norteamericana y que es, tal como lo indica el escritor, un perpetuo optimista.

“La distopía del sueño americano es un tema que, para los autores estadounidenses, es viejo. Creo que mi libro sí lo enfoca, pero hay diferencias. Para ellos, la apatía es completa, mientras que en mi obra, el personaje del tío sigue siendo un esperanzado, y, en ese sentido, el sueño americano sigue vivo en él. El libro sí es irónico pero no cínico”, comentó Troya.

Y sin embargo, pese a esto, Felipe es un observador, un catalogador de las falencias y las tragedias familiares, que, en medio de esto y la perpetua sensación de estancamiento y desesperación que provoca el escenario, también se ve envuelto en lo que él llama, “el mejor verano de su vida”.

Esto se debe a Kim, una prima con la que empieza un romance breve y lleno de animadversión, que sin embargo lo despierta a la sexualidad.

Este componente, indicó el autor, es también parte de la idea americana que prima en su libro, pues usó como inspiración un género estadounidense llamado ‘romance de verano’, aunque aquí, este sirve como una parodia del mismo.

“Viví en Estados Unidos durante seis años, y confieso que es una literatura que me gusta y que me inspira. ‘Ardillas’, hasta cierto punto, está influenciada por ‘Goodbye Columbus’, de Phillip Roth”.

Otro elemento clásico norteamericano que se reitera en la obra es su título, que hace a la vez referencia a pasajes importantes de esta como a la fascinación del tío del protagonista por este animal.

“El animal te permite satirizar, ver a los hombres con humor. Es un recurso muy típico de la literatura de ese país, que juega con el animal como con una especie de fábula. La ardilla es un animal que permite ser fabulado por la gente que escribe y piensa en ficciones”.

La novela es también altamente personal. Su elaboración tardó dos años y cuenta con personajes y construcciones que son, hasta cierto punto, autobiográficos, pues llevan los nombres de sus propios familiares.

Sin embargo, al preguntarle a Troya si, en este aspecto se cumple el mito que dice que en toda primera obra prima lo personal, ríe.

“No sé si sea del todo cierto. Creo más bien que todas las novelas son autobiográficas porque se inspiran en cosas que lees, que ves. Cada novela es como una pequeña autobiografía de otras novelas”.

El escritor viajará en noviembre a Francia para realizar una residencia en la Casa de Escritores y Traductores Extranjeros; parte del premio que otorgó el certamen. Ahí estará dedicado por un período de 6 a 8 semanas en Saint-Nazaire, sede de la MEET, y otras 6 a 8 semanas en Marsella.

tracking