
Movimientos religiosos rechazan la propuesta de matrimonio igualitario en Mexico
Católicos, ortodoxos, evangélicos, presbiterianos, luteranos. Esos son los distintos movimientos religiosos de México que emprendieron una dura batalla contra la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto de legalizar el matrimonio gay
Católicos, ortodoxos, evangélicos, presbiterianos, luteranos. Esos son los distintos movimientos religiosos de México que rechazan la propuesta del presidente Enrique Peña Nieto de legalizar el matrimonio gay. Algunos obispos católicos emprenden una campaña contra el partido de gobierno en las recientes elecciones regionales.
Días antes de los comicios de 12 gobernaturas del domingo pasado, en los que el partido oficialista sufrió históricas derrotas, sacerdotes de varias partes de México advirtieron sobre los riesgos de votar a quienes, desde su punto de vista, atentan contra la familia y los valores de este país eminentemente tradicional y el segundo con más católicos del mundo.
“Al votar, defiendan los principios y valores del evangelio”, como “la familia natural constituida por un hombre y una mujer libres”, invitaba a finales de mayo el obispo de Aguascalientes (centro), Jose María de la Torre, en una carta a sus feligreses.
En ese estado, el gubernamental Partido Revolucionario Institucional (PRI) perdió el poder en favor del conservador Partido Acción Nacional (PAN) y su ganador, Martín Orozco, decía con ironía: la propuesta del presidente “fue un regalito del cielo”.
En Veracruz (este), la joya de la corona de los comicios por ser bastión del PRI desde hace 86 años, también hubo una alternancia de gobierno a favor del candidato del PAN, al igual que en estados que acumulaban años en manos del oficialismo, como Tamaulipas (noreste), Durango (norte) o Quintana Roo (este).
“Los mexicanos normales, que son el 99%, no aceptan el matrimonio entre personas del mismo sexo y prueba de ello son las protestas de reclamo que ha habido en todo el país” en la elección reciente, expresó el obispo de Veracruz, Luis Felipe Gallardo.
Pero, para los analistas, el voto de castigo al PRI nada tuvo que ver con eso, sino más bien en un rechazo a gobiernos locales manchados por la corrupción e infiltrados por el narcotráfico.