Una misa y flores para los fallecidos hace seis meses

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Una misa y flores para los fallecidos hace seis meses

“El tiempo jamás podrá borrar a estas hermosas personas que perdieron la vida en el terremoto del 16 de abril, y a seis meses de la desgracia y las heridas del corazón siguen latentes para quienes aún estamos en la tierra”.

Una misa y flores para los fallecidos hace seis meses

“El tiempo jamás podrá borrar a estas hermosas personas que perdieron la vida en el terremoto del 16 de abril, y a seis meses de la desgracia y las heridas del corazón siguen latentes para quienes aún estamos en la tierra”.

Eso manifestó Armando Cedeño en el cementerio Parques del Recuerdo. Él llegó a las 11:15 a dejar flores en la tumba de un pariente. Sus pasos se detuvieron frente a las lápidas de Ahitana Ponce Santana y Carol Andrea Santana Zambrano, madre e hija, que perdieron sus vidas en aquella desgracia al derribarse la edificación que se encontraba en el barrio La Dolorosa.

El hombre, aunque dijo no haberlas conocido personalmente, dijo sentir una gran tristeza y nostalgia por lo ocurrido en esa triste fecha.

A escasos metros, María Sánchez, junto a dos parientes, realizaba los arreglos florales en la tumba de su cuñada y su sobrina, María Cristina Quijije Franco y Rosa Franco Cedeño. Ellas también perecieron en similares circunstancias en el sector Iglesia del Rosario, de la parroquia Tarqui. Quedaron entre los escombros.

Aún en el rostro de Sánchez se nota tristeza y le parece mentira lo sucedido. A medio año de una desgracia que marcó su vida y la de sus familiares, siente que todo pasó ayer.

“Todo esto afectó a muchas familias que ahora no tenemos a nuestros seres queridos, pero nos ha unido más y nos hizo ser fuertes ante tanta desgracia”, indicó María.

En los cementerios Parques del Recuerdo, Jardines del Edén, General y Eloy Alfaro, cientos de familias recordaron con flores y rezos los seis meses de la partida imprevista de sus parientes.

Mientras unos llegaban, otros se retiraban, pero siempre lo hacían con ese silencio y semblante triste, como en el primer día de la desgracia.

En el exterior de estos cementerios, los expendedores de flores ofrecían sus productos a los visitantes. “Ya seis meses. Parece mentira y como que si esto hubiese sido ayer. Pero la vida debe seguir para quienes estamos con vida y agradecer a Dios por cada día que pasa. Nosotros exponemos nuestras ventas y entregamos lo mejor para que se pueda calmar con flores un poco de la tristeza que se lleva dentro”, expresó Ricardo Loor, uno de los expendedores de flores de Parques del Recuerdo.

Pasado el mediodía del domingo, se preparaban para la gran misa campal que se celebrará en la zona cero.