
Milan es arte, moda y futbol
Laura Serrano-Conde - EFE, especial para SEMANA
Ubicada en el norte del país, a unos 600 kilómetros de Roma, Milán ofrece variedad de planes y opciones a los amantes del fútbol, de la cultura, del arte y de la gastronomía. Para acudir a la ciudad de la moda de Italia se puede viajar en avión, aterrizando en el aeropuerto de Milán-Malpensa; en tren, hasta la estación de Milán Central, la segunda terminal del país por grandeza y tráfico; o también en automóvil.
Desde el punto de vista turístico, Milán es conocida principalmente por su Piazza del Duomo (Plaza de la Catedral), posiblemente la zona más emblemática de la ciudad y su atracción turística más importante.
Debe su nombre a su imponente catedral, pero además su interés radica en que es el centro de Milán, en su sentido geográfico y por valor artístico, cultural y social.
A lo largo de su espacio rectangular se suceden algunos de los edificios y monumentos más representativos de la urbe, capital de la región de Lombardía: el ecuestre a Víctor Manuel II, el Museo del Novecento o el inicio de la Galleria Vittorio Emanuele II, que conecta con la Piazza della Scala.
La Galleria Vittorio Emanuele II es uno de los pasajes comerciales más bonitos de esta gran ciudad, conocido coloquialmente también como el Salón de Milán, debido a sus numerosas tiendas de alta costura, establecimientos, cafés o restaurantes.
Cubierta por una bóveda con arcos de hierro fundido y con un techo de vidrio, esta galería conecta con la plaza en la que se encuentra el Teatro alla Scala, uno de los templos operísticos más importantes a nivel internacional.
‘La última cena’
Otro atractivo de Milán es la Piazza Mercanti, donde está el Palazzo della Regione. Paseando por la calle Mercanti se llega a Via Dante, elegante arteria comercial que a su vez desemboca en el Parque Sempione, donde está el Castillo Sforzesco, construido como fortaleza en 1368. Dentro están el Museo Arqueológico y el de Artes Decorativas, pinacoteca con obras como ‘San Benedetto’, de Antonello da Messina, o la ‘Madonna in trono tra santi siglata’, de Andrea Mantegna. En el convento milanés de Santa Maria delle Grazie está el fresco ‘La última cena’, de Leonardo da Vinci, y en la cripta de la Basílica de San Ambrosio se exponen los restos de varios santos.
La moda
Una de las zonas comerciales emblemáticas es la Galleria Vittorio Emanuele II, con firmas como Gucci, Prada, Giorgio Armani o Vuitton, que también están en otra vía de lujo: Montenapoleone, parte del ‘cuadrilátero de la moda’ y que igual que la Via Alessandro Manzoni, Via della Spiga y Via Sant’ Andrea, está llena de locales de ropa, accesorios y joyas. Allí Salvatore Ferragamo, Valentino, Ermenegildo Zegna, Loewe, Cartier o Ralph Lauren exhiben sus bellas vitrinas.
Estadio-museo
El estadio Giuseppe Meazza, también conocido como San Siro, es donde el Real Madrid y el Atlético disputarán la final de la Liga de Campeones. El legendario estadio ofrece la posibilidad de visitar el museo del Inter y del AC Milan (el primero en el país dentro de un estadio) y conocer la historia de los dos equipos milaneses a través de una colección de copas, trofeos, camisetas y objetos, propiedad de ambos clubes.
Vida nocturna y gastronomía
Milán es más que turismo. Son muchos los espacios de ocio, restaurantes y cafeterías. Algunos de los locales más frecuentados por la noche están en la zona de la Galería de Brera, donde hay gran variedad de clubes y pubs, algunos con música en vivo. Otra zona interesante es la del barrio de Navigli, llamado así por los canales artificiales construidos en el siglo XII con la intención de hacer accesible a Milán desde el mar. Hoy acoge a lo largo de los canales multitud de tiendas de segunda mano, de regalos turísticos, casas antiguas, mercadillos y restaurantes y locales donde tomar un aperitivo y degustar un ‘spritz’. El aperitivo italiano se celebra por la tarde-noche, antes de la cena, y consiste en disfrutar en compañía una bebida que da acceso, generalmente, a un buen buffet de comida italiana. Los platos más característicos de Milán son el ‘risotto a la milanesa’; también es típica la milanesa o escalope, y el ‘carpaccio’, que suele consistir en láminas de jamón aliñadas con aceite. Pero en Milán también es posible degustar algunos platos típicos de toda Italia, las características pizzas o los platos de pasta italianos. Desde la polenta, elaborada con harina (predominantemente de maíz) hervida, originaria del norte de Italia, hasta la ensalada caprese, ideal para acompañar cualquier comida, pasando por los ‘gnocchi’ (pasta de patata, harina y agua). La carta es variada en postres, desde el tiramisú hasta la ‘panna cotta’, sin olvidar los helados.
De los grandes maestros
La Pinacoteca de Brera presenta una de las más destacadas colecciones de arte del país, con obras de maestros como Caravaggio, Tintoretto o Modigliani.