Actualidad
Metamorfosis en el Astillero

La lectura de los entrenadores es sencilla. Para Guillermo Almada, Barcelona ganó el segundo Clásico de la temporada porque sus jugadores estuvieron más aplicados en la marca; Omar De Felippe considera que el Ídolo hizo lo mismo que Emelec en el primer tiempo del partido jugado en el estadio Modelo, con la diferencia de que ellos (los amarillos) sí aprovecharon las oportunidades de gol que se le presentaron y liquidaron el encuentro en apenas 35 minutos.
Con la tranquilidad que le da una goleada, Almada se explayó (el miércoles apenas respondió tres preguntas) y dijo que una de las claves del contundente triunfo pasó por la parte física.
“Yo le había dicho a la dirigencia (de Barcelona) que no programen el Clásico luego del partido de Liga en Quito, porque el esfuerzo realizado en la altura nos mermaría en la parte física y a Emelec, un equipo que con el balón en su poder hace mucho daño, no se le puede dar esa ventaja”, detalló el entrenador uruguayo.
Además de las cuestiones netamente físicas y tácticas, los jugadores amarillos mostraron una actitud diferente.
Los delanteros Jonatan Álvez y Damián Díaz fueron los primeros ‘defensas’ del Ídolo, tapando la salida del rival. Oswaldo Minda y Matías Oyola le dieron el despliegue físico que no apareció en el primer tiempo del Clásico en el Modelo.
Adicionalmente, Ely Esterilla y Cristian Penilla estuvieron más solidarios por las bandas, complementando el trabajo de Pedro Pablo Velasco y Mario Pineida.
En contraparte, Emelec jugó su peor partido en lo que va del año.
Aún conociendo los problemas que tiene en jugadas con pelota detenida, el Bombillo cedió muchos tiros libres. Por esa vía llegaron dos de los tres primeros goles.
Osbaldo Lastra no estuvo a la altura de lo que Pedro Quiñónez le da al tricampeón (marca y una salida limpia), pero el técnico Omar De Felippe lo mantuvo en la cancha. A Fernando Gaibor le hicieron superioridad numérica, aislándolo de Cristian Guanca y Ángel Mena. De esa forma las conexiones azules fueron desactivadas.
De Felippe explicó que con 3-0 en apenas 35 minutos es poco lo que se puede hacer. En el paladar del hincha emelecista queda la sensación que ni siquiera lo intentó.
Almada sigue con un futuro incierto
Golear en un clásico debería ser una carta de garantía para el entrenador, pero Guillermo Almada es la excepción que confirma la regla.
En el mes de junio finaliza su contrato con el Ídolo y, pese a estar en los primeros lugares de la tabla, no tiene su continuidad asegurada.
Alfredo Cuentas, vicepresidente financiero del club, aclaró que él no está autorizado a hablar del tema y solo se limitó a decir que “cualquiera sea el entrenador”, este deberá “ajustarse al presupuesto de Barcelona”.
De Felippe ¿Su último Clásico?
Con la experiencia que le dan sus 51 años, Omar De Felippe se mantiene cauto en la victoria y sereno en la derrota.
“Estos golpes en estos momentos nos vienen bien, para tomar un poco de conciencia, para saber que los clásicos hay que jugarlos con todo. Existe bronca (enojo), pero tenemos que dar la vuelta a la página. No voy a criticar a mis jugadores, hicieron todo lo que les dije, algunas cosas te salen y otras no te salen”, sentenció.
Aún no se define su continuidad. Este pudo ser su último Clásico.