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Melania y Nani Cazon

Un acto de reconocimiento y homenaje a la valía cultural de dos de los más destacados miembros del Núcleo del Guayas de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Benjamín Carrión, tuvo lugar el miércoles en el auditorio de la entidad, en ambiente de gran alegría y fraternidad, acorde con la natural sencillez y porte digno y actitud mesurada de ambos, junto a su inquebrantable defensa de los valores éticos, la paz y la fe en la condición humana de los más humildes y puros de corazón. Ellos son Melania Mora y Fernando Cazón Vera, tan imbricados desde siempre en el mundo de la cultura que sería casi imposible hablar de este ámbito sin nombrarlos. Aclaro que hablamos del ámbito cultural del siglo XX, no de este XXI constelado de jóvenes valores en el arte, la literatura y el cine. Y entonces están las innumerables lides estudiantiles ganadas por el joven poeta Cazón y luego sus numerosos libros de poesía, y los premios ganados y distinciones recibidas en el país y en el extranjero, pues aunque ejerce el periodismo -a través de sus columnas en los diarios locales-, es por excelencia el poeta mayor de Guayaquil, sin perjuicio de ser el poeta universal que es y de haber representado al país con lucimiento en numerosos eventos internacionales. Y en Melania Mora, el dictado de su cátedra en la facultad de Economía de la Universidad Estatal, de la que fue dos veces subdecana, acompañando al decano Leonardo Vicuña, con quien en coautoría publicó La economía ecuatoriana en el siglo 20. Y está sobre todo su actividad de periodista, con su columna en diarios locales y nacionales, y su permanente activismo político por la paz y la solidaridad universal, junto con su inagotable entrega a actividades culturales, que tuvo su punto más alto al fundar con su cónyuge Juan Haddaty -y mantenerlo por algunos años- el Club 78, el centro de reunión de intelectuales y artistas más notable del país en esa época, esa hermosa época que pasó, como la primavera pasa sobre el corazón y la cabeza de la gente de cada generación, y queda como ‘saudade’ cuando el dolor nos acecha por lo recién perdido. Melania Mora y Nani Cazón, respetados y amados amigos nuestros, ojalá se cumpla con todos nosotros ese buen querer de la muerte que recordó Melania citando a Silvio Rodríguez: “Yo me muero como viví”.