Marcia Arregui: “Yo no me siento representada por el vicepresidente Glas en este momento”

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Marcia Arregui: “Yo no me siento representada por el vicepresidente Glas en este momento”

La asambleísta propone un “baño de verdad” al interior de Alianza PAIS.

Entrevista a la asambleísta Marcia Arregui.

La asambleísta propone un “baño de verdad” al interior de Alianza PAIS donde se limen asperezas y se hallen los puntos de encuentro para aterrizar las promesas de campaña. A su juicio, todas las inclinaciones tienen cabida.

- ¿Pueden convivir en PAIS, con el juicio político contra el vicepresidente Jorge Glas como barrera, los afines al presidente Moreno y los que no lo son?

- Una reunión de partido no estaría mal, con todos los actores políticos de PAIS y no solo los asambleístas, para darnos un baño de verdad y decirnos qué es lo que nos molesta. Será decisión personal de cada uno, pero de repente algunos deciden salir del partido. No seré yo quien tome la iniciativa de decir que se vayan. En todo caso, yo quisiera la unión del bloque.

- ¿Hay quien piensa que es usted quien debería ser sancionada por apoyar el juicio político?

- A título personal no me he separado de PAIS y no estoy en contra de mi movimiento. Si me quieren aplicar el código de ética, no le temo. Hay otras personas que se han manifestado ante la Corte Constitucional sobre la vicepresidenta de la República, de forma independiente, y no significa que hayan sido sancionadas. La ley las faculta. Pero ellas manifestaban que había que llamarme a mí. Pero no le temo. Esto, en realidad, debería unir a Alianza PAIS en lugar de un resquebrajamiento. Es como cuando los problemas de los hogares nos permiten mejorar en la relación.

- ¿Cree que su decisión generará un efecto contagio en otros que no se atrevían?

- Desconozco si otros van a manifestarse sobre el juicio político. Pero poco a poco se van a ir sumando.

- Si ahora lo tiene tan claro, ¿por qué no apoyó el primer intento de la oposición para convocar un juicio político contra Glas?

- Antes no contaban con las pruebas necesarias. Ahora hay audios, transferencias, investigaciones de la Contraloría, muchas pruebas. La Justicia será la que determine la inocencia o culpabilidad del vicepresidente. Si tiene que responder, tendrá que hacer como ocurrió en su día con Esperanza Galván, que también era de Alianza PAIS.

- ¿Qué evidencia o hecho exacto hizo que cambiara de opinión?

- No desconozco lo ganado por Alianza PAIS hasta ahora. Pero con esas pruebas, necesitamos saber la verdad, que esto se esclarezca. Dijeron que había que atacar la corrupción “caiga quien caiga”.

Casi sin preguntarle, se apresura a dejar claro que “nadie la ha obligado ni ha recibido ofrecimientos” por apoyar el enjuiciamiento político del vicepresidente. “Tampoco estoy buscando ningún trato preferencial”.

- ¿Le parece responsable, políticamente hablando, que el vicepresidente esté en prisión preventiva?

- Desde un comienzo yo era de la opinión de que el vicepresidente, para dar tranquilidad a los ecuatorianos, debía proceder a la renuncia. Pero, en todo caso, era su decisión y eligió mantenerse como vicepresidente pese a que le fueron retiradas las funciones. Y hay que respetarlo. La otra opción para nosotros era la del juicio político. Lo mejor hubiese sido que saliese por la puerta grande, renunciar y defenderse.

- ¿Se siente representada por un vicepresidente que está en prisión preventiva?

- No, yo no me siento representada en este momento, porque, además de estar en prisión preventiva, está cesado en sus funciones y tenemos una vicepresidenta encargada. Es algo muy penoso porque ha sido de conocimiento internacional que Ecuador tiene un vicepresidente que está tras las rejas y el país está paralizado. Ya debimos habernos manifestado hace rato. Para mí, la preocupación es aterrizar todos los ofrecimientos de campaña. Tenemos una deuda con la agricultura, tenemos muchos proyectos por realizar. En eso debemos centrarnos: el país necesita trabajo, necesita credibilidad, inversión extranjera, que sigamos avanzando.

- Cuando usted se embarcó en la campaña, ¿ya tenía sospechas o le ha pillado todo de sorpresa?

- Yo he tenido una excelente relación con el exvicepresidente. No tengo mal criterio de él y le considero una excelente persona. Pero se salió de las manos. Él tendrá que responder por sus actos y eso no significa que deje de tener consideración a su persona. Trabajé muy de cerca en la campaña por el binomio Lenín Moreno y Jorge Glas y me ha sorprendido tremendamente. Pero yo también tengo que responder ante la ciudadanía que se pregunta qué está pasando.

- ¿Qué cree que decidirá la Asamblea Nacional: habrá juicio político contra Glas? ¿Tiene esperanza de conseguir los apoyos necesarios?

- Esperemos que sí.

- Imagino que habrá hecho sus cálculos antes de apoyar públicamente la iniciativa de juicio político. ¿De qué lado cree que está el presidente de la Asamblea, José Serrano?

- La posición que tome Pepe tendrá que darla a conocer él. Él sabrá si vota en contra o no, pero como presidente de la Asamblea ha sido muy coherente. También hay que ver lo que decide el CAL (Consejo de Administración Legislativa).

- ¿Y los demás miembros del bloque oficialista? ¿Bloquearán?

- Insisto en que esta es una oportunidad para llegar a un punto de unión.

- Entre tantas discrepancias, ¿sabe si hay quien está boicoteando a Lenín Moreno desde dentro, hay quien tiene una agenda paralela en su contra?

- Risas. No. No considero que estén trabajando en su contra, pero hay un grupo de personas que tienen una posición diferente. Con el diálogo se solucionan las cosas.

- ¿Le sorprendió que Lenín Moreno, tras ganar las elecciones, cuestionase abiertamente lo que él consideraba errores del Gobierno de Rafael Correa?

- Lenín Moreno no está cuestionando las decisiones de Correa. Siempre tuvo una postura de decir la verdad. Está haciendo lo que se debía hacer: está limpiando la casa. Pero él reconoce el trabajo de Rafael Correa.

- ¿Pero no le sorprendió que lo hiciese tan abiertamente?

- Esa es su manera de ser. Yo también soy muy frontal. También lo hacía Rafael Correa, si tenía que decir algo lo decía en sus sabatinas a los ministros, a los asambleístas.

- ¿Con qué forma de gobernar siente más afinidad?

- Me siento bien con ambas. No considero que Rafael Correa, con sus errores y virtudes, fue un mal presidente, pero es verdad que con Lenín Moreno tenemos más libertad. Eso lo sienten también ustedes en los medios, ¿o no?