Manuel Turizo y Sebastian Yatra: Reventaron Cuenca

  Actualidad

Manuel Turizo y Sebastian Yatra: Reventaron Cuenca

Por la independencia de la capital del Azuay, jóvenes de todo el país asistieron al concierto de estas nuevas promesas de la música latina.

Yatra hizo un recorrido por todo su repertorio musical que incluye desde baladas hasta reguetón.

El feriado de noviembre suele ser uno de los más fiesteros del país, y la ciudad de Cuenca por su independencia se convierte en el punto de encuentro de los ecuatorianos para disfrutar y celebrar.

Variedad de artistas se presentan en diferentes lugares y este año los elegidos para encender y poner a bailar a los jóvenes fanáticos de la música urbana fueron los colombianos Sebastián Yatra y Manuel Turizo en la Quinta Lucrecia.

Realizaron dos presentaciones, la primera el miércoles 1 para un público más infantil y la otra el jueves 2 para adolescentes, que incluía barra libre.

En este último show, los ánimos del público estuvieron siempre hasta arriba. A partir de las 20:30 empezaron a ingresar los asistentes, que inmediatamente se fueron colocando frente al escenario para ver a sus ídolos lo más cerca posible.

Detrás estaban los camerinos listos para recibir a los artistas. Dos carpas blancas que en el interior tenían muebles blancos, con mesas llenas de bebidas como agua, té helado y jugos, además de piqueos de frutas y jamones.

Alrededor de las 22:00 llegó Manuel Turizo junto con su hermano Julián y todo su equipo, listos para cantar. Doce minutos después apareció en la tarima al ritmo de la canción que lo puso en el estrellato: Una lady como tú.

Por 30 minutos el colombiano puso a suspirar a más de una e hizo cantar a todos. Se despidió no sin antes interpretar su último éxito, Déjala que vuelva, un featuring con sus parceros de Piso 21.

Acabó la presentación y enseguida la audiencia aclamaba y gritaba “Yatra, Yatra”. Entre el público estaba Natalia Rojas, quien con un grupo de ocho amigos viajó desde Guayaquil para el concierto. “Vine solo para verlo a él (Sebastián Yatra). Tiene canciones supermovidas y chéveres y eso hizo que nos den ganas de venir para acá en vez de ir a una discoteca”, aseguró.

Mientras las mujeres continuaban coreando su apellido para que salga, Sebastián se encontraba tras bambalinas calentando la voz y muy pendiente, acomodándose los equipos de audio para que en el espectáculo no tenga inconvenientes.

A las 23:35, con jean, suéter negro con rayas de colores y zapatos plateados, saltó a escena para cantarles a todas las ‘traicioneras’ de la noche, intercalando su voz con la de la gente.

Desde baladas como Devuélveme el corazón hasta canciones que hacían mover las caderas y sentir el dembow como Por fin te encontré, Yatra ofreció un show completo acompañado de sus músicos, quienes también recibieron piropos. Dooper, el DJ del equipo, estaba de cumpleaños y todos, incluyendo los fanáticos, le cantaron y lo felicitaron.

La presentación finalizó con Robarte un beso, el hit principal de Spotify Ecuador. Tema que interpreta con Carlos Vives y que el público se sabe al derecho y al revés.

“Esto recién es el comienzo, se viene mucho más”

EXPRESIONES conversó en exclusiva con Manuel Turizo, una de las nuevas promesas colombianas del género urbano, quien reveló que una de las cosas más importantes para él antes de un show es bañarse, pues dice que lo despierta y lo hace sentir fresco. Después hace un exhaustivo calentamiento de voz.

“Allá fuera pueden ser muchos y su energía obviamente contagia, pero nuestra energía contagia más a los que están abajo. Si ellos están bajitos, nosotros los hacemos subir y para que eso pase hay que estar muy limpios de cabeza, muy concentrados”, afirma.

Mientras se llevaba a cabo la entrevista, los gritos del público se escuchaban con mucha fuerza y ante eso Manuel reaccionó y dijo que al oírlos siente adrenalina, que los nervios se van yendo poco a poco con las primeras presentaciones y que luego el sentimiento va cambiando. “Siento cómo me calienta la sangre en todo el cuerpo”.

Luego recibió a un grupo de fans para tomarse una fotografía como parte de un concurso.