La ‘pinta’ cuenta para llegar a la Asamblea

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La ‘pinta’ cuenta para llegar a la Asamblea

Son las imágenes, no los programas, las que deciden quién gana en una elección. Una ‘fotografía’ es más fuerte que una propuesta de ley.

Asamblea. El plenario actual cuenta con una mayoría del movimiento PAIS, seguido de CREO y otras minorías.

Son las imágenes, no los programas, las que deciden quién gana en una elección. Una ‘fotografía’ es más fuerte que una propuesta de ley. Así es como los ecuatorianos seleccionarán a los próximos legisladores en las elecciones de 2017. Las votaciones anteriores son la prueba.

Conocidos o anónimos, experimentados o jóvenes, sin instrucción superior o con una pila de títulos bajo el brazo, pero con poca o ninguna referencia laboral. Esas serían las características individuales o el perfil de los políticos que ocuparán las curules en la nueva Asamblea, según las propias organizaciones políticas.

Para Gabriela Díaz, la joven jefa de bloque de Avanza, el candidato debe tener una profesión, preparación ideológica y honestidad. “Debe estar en grado de debatir en la Asamblea y, sobre todo, tener ética”, explicó a EXPRESO.

Otra cuestión fundamental es si serán militantes o simplemente aliados. En ese punto hay divergencias entre las organizaciones políticas: unas quieren ganar a toda costa, otras prefieren una fuerte base ideológica.

César Umajinga, de Pachakutik, resalta que el candidato debe ser “limpio, es decir honesto y consecuente con su agrupación. También preparado al igual que sus asesores”, comentó a este Diario.

Sin embargo, en el tablero electoral estos actores políticos son, ante todo, una representación visual. Esta queda registrada en la memoria, mientras las tesis, por desgracia, no tienen el mismo efecto.

“Todas las encuestas coinciden en que la gente vota por la imagen de un candidato, no por su doctrina”, dice el libro ‘El arte de ganar’, escrito por Jaime Durán Barba y Santiago Nieto, los dos ecuatorianos que llevaron a la Casa Rosada a Mauricio Macri.

Aunque esa tesis retorcería de rabia a aquellos que apelan a Carlos Marx, los ciudadanos no colocan un visto bueno en la fotografía de alguien que les cae mal. “El político debe generar conversación”, dicen los dos expertos internacionales.

¿Qué significa esto? Nada muy trascendente, el postulante debe lograr que se hable de él en la calle, una reunión, un restaurante o en un taxi o autobús. “Eso implica que el candidato caló entre la gente”, dicen estos autores.

Por ejemplo, Wilson Chicaiza, asambleísta de CREO por la provincia de Pichincha, golpea puerta a puerta en su barrio popular del sur de Quito. Hablo con los vecinos y, sobre todo, los escucho, asegura. Usa el transporte público y conversa con los usuarios, esa es su forma de conectarse con la gente.

Pero en esta carrera por la Asamblea Nacional no bastan las encuestas ni la imagen. “Estas son solo una radiografía del panorama político, nada más. Algunas encuestadoras han cometido errores en el levantamiento de la información”, explicó a este Diario el presidente de Estratégika Comunicaciones, Gustavo Isch.

Sin embargo, Durán Barba y Nieto dicen que la regla para triunfar es: el día de las elecciones, un 90 % de los electores debe conocer al candidato.

Octavio Villacreses, asambleísta de Alianza PAIS por la provincia de Guayas, tiene un remolque vistoso y colorido, con el que recorre los barrios del Puerto Principal.

Desde el volante, conversa con los ciudadanos y les pregunta cuáles son su mayores preocupaciones y problemas. “La candidatura es un conjunto de cosas. La experiencia, la instrucción, la moral, la lealtad”, sostuvo.