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‘Mayssacre’

Estamos a once días de que se decida si el Reino Unido podrá continuar haciendo uso de su nombre. Como expliqué en mi artículo anterior, la salida de la Unión Europea puede traer consecuencias inesperadas. Entre esas la separación de sus naciones. Estamos a once días de que el Parlamento decida si aprueba o no el tratado que Theresa May presentó a Bruselas para acordar la separación, el divorcio. ¿Cuáles van a ser los resultados? La prensa inglesa utiliza una palabra para describir lo que se espera: ‘Mayssacre’. En otras palabras, el acuerdo no va a pasar. Conclusión: estamos donde empezamos. Quieren el divorcio pero aún no saben cómo. Corrijo. Están peor que dónde empezaron. Porque esta vez entra un nuevo elemento. El tiempo. Si hasta el 29 de marzo de 2019 (por favor imagínese 2019 en negritas) el Reino Unido saldrá de forma automática (ver la palabra automática en mayúsculas) del Mercado Europeo. Ya los economistas, el Banco de Inglaterra, el FMI, el BM no saben qué hacer para demostrar lo desastroso que sería esto para el reino. Depreciación de la libra hasta en un 25 %, reducción del PIB en un 10 %. Ya no saben qué cifra sacar para lograr que regrese la razón. Pero preguntémonos: ¿quién quiere quedarse en un barco que se hunde? Especialmente si hay barcos salvavidas. Escocia va a llamar a un referéndum. Y tiene argumentos. En primer lugar, como comenté el viernes pasado, por las “preferencias” que obtendría Irlanda del Norte frente a ellos. Y segundo, porque prefieren evitar un suicidio financiero. Ganará el sí por la República Independiente de Escocia. La pregunta es: ¿la UE lo aceptaría en su bloque? Difícil. El precedente de aceptar a una nación que se declara “libre” de su Estado sería peligroso para España, por ejemplo. Sería darle luz verde a Cataluña. Eliminar el miedo de quedarse fuera del bloque. Difícil. Pero no imposible. Europa siempre podrá defenderse argumentando que Escocia estaba frente a condiciones extraordinarias. Así que sí. Estamos ante una segura crisis económica y ante un posible desmembramiento. Días obscuros para la nación donde algún día no se ocultaba el sol.