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Mucho Lote 2 toma fuerza
Los líderes de cada una de las etapas forman una sola agrupación para exigir obras y mejorar su entorno. Reclaman un malecón, áreas verdes, señalización.

Aunque cada uno continúa trabajando de forma paralela con los integrantes de sus ciudadelas, decidieron juntarse para armar un solo frente que les permita exigir -con más presión- las obras pendientes para su comunidad: Mucho Lote 2, ubicado en la avenida Narcisa de Jesús.
En este complejo habitacional municipal son 20 los líderes, entre presidentes y administradores de las 11 vecindarios que lo integran, quienes se han venido reuniendo cada miércoles (en lo que va del año) para desmenuzar uno a uno los temas que les preocupan y definir cuáles son los problemas que tienen en común y por los que van a luchar desde su agrupación ‘Líderes Promejoras de Mucho Lote 2’, en proceso de legalización.
“Creemos que así será más fácil. Total, la unión hace la fuerza”, precisa Antonio Barco, miembro de la agrupación que se muestra sobre todo preocupado porque este proyecto, que es la secuencia de Mucho Lote 1, no cuenta con las áreas e infraestructuras que les prometieron, según consta en la gaceta oficial municipal lanzada cuando se construyó el lugar.
“Aquí habitan 40.000 familias, hay más de 200 negocios, la zona apunta al desarrollo y a crecer aún más, pero ha faltado respuesta por parte de la autoridad. Ahora vamos a ver cómo nos va con esta nueva administración, con la que ya tuvimos acercamiento en tiempos de campaña”. Hay varias necesidades, detalla, que afectan a los vecinos y al mismo visitante. “Podríamos destacar más, pero hay derechos que se están incumpliendo”, sentencia Luis Tomalá, también del gremio, previo a detallar los problemas.
Chamberos
1.Los residentes del complejo habitacional solicitan que tanto la Dirección de Ambiente Municipal y el Ministerio de Ambiente, los ayuden a controlar a los chamberos que cada noche llegan al lugar con el fin de escarbar entre la basura; y tras seleccionar lo que les sirve (y dejar el resto esparcido sobre el piso), esconderlo en el mangle, que colinda con la urbanización.
“Se está contaminando terriblemente el área y no hay quién los detenga. Ahora se ven hasta colchonetas, ropa, comida, cerca de la orilla del río. Solos no podemos”, precisa Tomalá, de la ciudadela Segovia.
Seguridad
2.Este es uno de los puntos que más les preocupa porque en el sector ya no solo roban en las calles o los negocios, como en más de una ocasión los residentes han denunciado a EXPRESO, sino que también han empezado a robar los accesorios de los autos e incluso estos. “Necesitamos una Unidad de Policía Comunitaria (UPC)”, coinciden todos, alegando que la que responde a sus llamadas de Emergencia es la UPC de Las Orquídeas, situada a 7 kilómetros y que monitorea incluso zonas cercanas a la Penintenciaría.
“Contar con ellos es entonces imposible”, se queja el residente Wilfrido Guzmán. “O bien porque no alcanzan a llegar a tiempo o porque aún estando cerca, demoran una eternidad porque los retornos en la avenida Narcisa de Jesús son distantes...”.
Tránsito
3.En el complejo hacen falta discos pares, pasos cebras y señalética que indique cuál es el límite permitido para movilizarse. Los residentes tildan de inaudita la situación, más aún porque cruzar la vía de ingreso, que es angosta, a veces les toma hasta 15 minutos, debido a que nadie los deja cruzar.
Transporte
4.La falta de líneas de transporte, así como de articulados de la Metrovía, son otros de los puntos que esperan resolver. “Tenemos una sola línea, cuya frecuencia no es constante y nos moviliza hacia la terminal. Ir al centro, nos toma una hora con cuarenta minutos. Perdemos tanto tiempo”, agrega Javier Maldonado, vicepresidente de Salamanca, quien hace hincapié en que puntos como estos debieron ser planificados.
Él hace referencia a las quejas que se perciben en otras zonas, como vía a la costa, que tampoco tiene vías alternas, la señalización adecuada y las líneas de buses necesarias.
Áreas verdes
5.Para los líderes es necesario que el Cabildo construya un parque público, puesto que las áreas verdes que hay en el interior de cada ciudadela son insuficientes. Algunas urbanizaciones tienen hasta 900 casas. No hay canchas, columpios ni resbaladeras que abastezcan, así como espacios para las mascotas, especifican. Esto, pese a que existen predios destinados para las infraestructuras, afirman.
Malecón Lineal
6.Pese a que se lo promocionó desde que el complejo empezó a tomar forma, la obra aún no ha terminado de construirse. Del malecón lineal, que debió estar situado a orillas del río Daule, “no hay siquiera un oficio que precise cómo será el proyecto” que, a decir de Barco, podría incrementar incluso el número de visitantes y turistas. Y con ello, el progreso del vecindario.
Los vecinos aseguran que allí debió hacer un muelle, miradores; pero nada de eso se ha construido y por el abandono (maleza y basura que en ciertos tramos presenta), ni los residentes -por temor- se atreven a cruzarlo.
Comercio Informal
7. El hecho de que un tramo de la avenida Costanera, hace más de un año, se haya convertido en una especie de mercado al aire libre, tiene enojada a parte de la población. Y no solo por la basura que asegura queda en el sitio (aunque los comerciantes lo niegan), sino por el congestionamiento vehicular que provocan, lo que a juicio de Tomalá obstruye incluso el espacio de las veredas y con ello el paso a los peatones.