
Una liga de futbol con tarjetas verdes
Fue una jornada de fútbol aparentemente normal, con los jugadores usando un equipo reglamentario, pases, goles y jugadas en la cancha de césped sintético de Federación Deportiva Nacional del Ecuador (Fedenador); pero con un cambio en las amonestaciones: no se usaron tarjetas rojas ni amarillas, para amonestar ni expulsar. En su lugar los colores verde y azul en las cartulinas premiaban o llamaban la atención.
Esa es la metodología que aplica la fundación Fútbol Más en los encuentros deportivos que organiza.
La institución, con sede en Chile, fue fundada por Víctor Gutiérrez, Guillermo Rolando y Rodrigo Abarzua hace ocho años. Los tres fanáticos del fútbol quisieron cambiar la manera de ver este deporte que es más bien competitivo y utilizarlo para crear barrios protegidos e infancia más feliz, por lo que crearon esta fundación que tiene presencia en 71 barrios de América, en cuatro países: Chile, Perú, Haití y Ecuador.
“El juego es el gancho para los niños y sus familias. Hacemos la analogía de la vida en la cancha, donde hay frustraciones y adversidades cotidianas”, explica Gutiérrez, quien ayer estuvo liderando la jornada en la que 16 equipos de cuatro barrios de la vía a Daule se disputaban el campeonato.
¿Cómo lo lograrían? No necesariamente siendo un crack del fútbol, dice Gutiérrez. “Por ello son las tarjetas verdes. Quien más tarjetas acumule jugará, es un premio a su esfuerzo, a su dedicación y a los valores que demuestran en su comportamiento”.
¿Y cómo se las ganan? Hay dos maneras, dentro de la cancha, es decir durante el partido, y en los entrenamientos. “Durante las prácticas pueden obtener tarjetas verdes por sacar buenas notas en la escuela, comer algo saludable en la cancha, por venir acompañado, valoramos que la familia se incluya”, comenta.
Y mientras dura el juego, el niño puede obtener tarjetas haciendo una buena acción, con una celebración creativa, explica el chileno de 32 años.
Pero no solo hay premios. “Cuando el entrenador le saca una tarjeta azul al jugador es un llamado de atención y a la vez un compromiso para trabajar con ese niño en mejorar algo por lo que se lo ha amonestado”, indica. KSG