El vicepresidente de Teojama Comercial habla del mal momento en la venta de camiones y de su estrategia para seguir adelante.

“No tomaremos decisiones drasticas”

La comercializadora de Hino esperaba (antes del terremoto y de la extensión de salvaguardias) que el negocio se recuperase a fines de año.

¿Cómo afrontan el frenazo en ventas de camiones?

Es el sector que más ha caído. Y seguimos para este mes con la misma previsión. El esquema que Hino y Teojama están tratando es un sistema de soporte total, sobre servicio posventa al cliente: taller, atención al cliente, revisión puerta a puerta.

¿Y eso sustituye en cifras a la caída de ventas?

Desgraciadamente no. No podemos llegar a cumplir lo que se ha dejado de vender en vehículos con la parte de la posventa. Lo que estamos es sosteniendo el puesto. La caída financiera va a ser sustancial. Esto cumple con sostener a la empresa y darnos un poco más de ingresos.

¿Hasta cuándo resistirán así antes de, por ejemplo, tomar la decisión de cerrar?

Esperamos que no haya más cambios y que, a finales de este año, el mercado vuelva a tomar forma porque se levantarán las salvaguardias. Hemos de recuperar la posición. No sentimos que podamos tener una crisis como para tomar decisiones drásticas como cerrar oficinas o sacar personal.

¿No han tenido que recortar empleados hasta ahora?

No ha habido ningún tipo de reducción de empleo. Hasta enero teníamos 215 empleados. Y con la nueva planta, se incorporaron 37.

¿Cuánto han invertido?

Hemos tardado unos cinco o seis meses en el proceso completo, incluidos los trámites. Y luego, unos 10 meses en la construcción. La inversión llega a 8 millones de dólares y tenemos 11.000 metros de terreno y 4.500 metros de construcción. Y lo mejor: tenemos todos los servicios para los clientes.