“Pense en renunciar, pero creo que puedo aportar al cambio”

  Actualidad

“Pense en renunciar, pero creo que puedo aportar al cambio”

Llegó a la presidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) en medio de la crisis más profunda que esa entidad ha atravesado en los últimos años. Apoyado por la mayoría de la dirigencia, también es considerado por una parte de la opinión públic

“Pensé en renunciar, pero creo que puedo aportar al cambio”

Llegó a la presidencia de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) en medio de la crisis más profunda que esa entidad ha atravesado en los últimos años. Apoyado por la mayoría de la dirigencia, también es considerado por una parte de la opinión pública como la representación del continuismo. Una semana después de haber asumido el mando, recibió en exclusiva a Diario EXPRESO para hacer un balance preliminar de su gestión, hablar de sus proyectos y reiterar su compromiso de transparentar a la institución.

¿Qué cambios ha tenido su administración, comparándola con la del ingeniero Luis Chiriboga?

No lo quiero decir yo, pero cuando estuve encargado de la presidencia -desde diciembre del 2015- hubo comentarios de prestantes dirigentes de todo el país, en los que se señalaba que hay un cambio de 180 grados. Hay diálogo, apertura, pero aún mucho que hacer. Puertas adentro tiene que haber un cambio de estructura, porque la Federación debe funcionar como una empresa privada de excelencia, pero eso no se lo consigue de la noche a la mañana. Hay que hacer una optimización de operaciones, instalar un departamento de talento humano para evaluar de forma correcta a todo el personal. La selección cuenta con un nuevo coordinador (Claudio Campos) y un nuevo miembro del cuerpo médico (Andrés Arce), quienes fueron solicitados por el profesor (Gustavo) Quinteros.

¿Eso es suficiente para mejorar la imagen de la Federación?

Todos dicen que quieren cambios y yo también lo quiero, pero las variantes se comienzan a realizar dentro de la casa.

¿Cómo recuperará la confianza del hincha que piensa que usted representa al continuismo?

Quiero que la gente conozca quién es Carlos Villacís. Con mi esfuerzo llevé a Calvi a la primera categoría y construimos un complejo que fue utilizado por la selección ecuatoriana de fútbol. Me gané mi espacio trabajando desde pequeño. Fui vicepresidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil, tengo mis empresas, no soy ni me interesa ser político. A veces duele escuchar comentarios ofensivos en contra de alguien que ha tenido una hoja de vida limpia.

¿Qué diferencias hay, en lo que al manejo administrativo se refiere, entre Carlos Villacís y Luis Chiriboga?

Cada quien tiene su libreto. Yo soy un empresario, administrador. Respeto mucho a las personas, pero yo tengo mi propia forma de pensar.

¿Cuáles son los ingresos que obtiene el presidente de Ecuafútbol por cumplir sus labores?

El presidente de la FEF no gana sueldo. Cuando viaja tiene unos viáticos porque deja sus actividades particulares. En su momento me enteré que en la Confederación (Conmebol) hay un ingreso. El señor (Eugenio) Figueredo dijo que todos los presidentes que conforman el comité ejecutivo de la Conmebol tenían un sueldo de 20.000 dólares. En diciembre, cuando debuté como encargado en el comité ejecutivo, tuve esa inquietud y le pregunté a Wilmar Valdez (expresidente interino de la Confederación). Quería saber quién autorizó eso, si está contabilizado, etc. y dije que mientras las cosas no estén claras no quiero recibir nada. Entiendo que es una forma de compensar el tiempo que uno le quita a sus labores personales (empresas) para dedicarse al desarrollo del fútbol, pero las cosas deben ser bien claras.

Usted tiene 18 años en la Ecuafútbol, ¿las cosas han sido bien claras aquí?

Yo me comprometí a realizar cambios y lo estoy haciendo. Antes cumplía una función secundaria y no pasaba aquí mucho tiempo, pero ahora es mi responsabilidad. Ya se viró la página y hay que trabajar muy duro para que la imagen de la federación esté a salvo, que la gente vuelva a confiar, pero eso no se lo hace de la noche a la mañana.

Tomando en consideración el ambiente, ¿alguna vez pensó en renunciar, como lo hizo el ingeniero Chiriboga?

Sí, pensé en renunciar, pero decidí quedarme porque siento que puedo aportar al cambio.

¿Qué tipo de controles está efectuando?

Aquí debe haber una auditoría interna diaria, incluso ordenamos la realización de una auditoría forense desde el 2010.
¿Algún motivo en especial para que sea solo desde esa fecha?

Así lo dispuso el directorio de la Federación, por pedido expreso de la Fiscalía. Nosotros hemos demostrado total apertura a las investigaciones y vamos a seguir por ese camino.

¿Cuál es la situación laboral de los empleados de la Ecuafútbol que están involucrados en un posible caso de corrupción?

Me indicaron que el capitán (Vinicio) Luna no consta como empleado de la Federación... parece que él facturaba. El ingeniero (Hugo) Mora y el ingeniero (Pedro) Vera pidieron una licencia de 30 días para poder realizar su defensa. El señor (Francisco) Acosta pidió un plazo de 30 días más, sin sueldo. Existe un principio constitucional de presunción de inocencia y debemos respetarlo.

Su gestión en la Ecuafútbol se inició en el campo financiero, ¿por qué dejó esa función?

Sí y renuncié al poco tiempo. Cierto día un dirigente me dijo que había una discusión en el departamento financiero, porque yo había ordenado algo y él dijo que no, que aquí las cosas se hacen a su manera. Me fui porque dije que si las cosas no se hacen como yo creo, mi presencia está de más.

¿Quién es ese dirigente?

Es mejor no señalar nombres, es algo que ya pasó. Ahora tengo el honor de dirigir esta empresa, conozco de administración y pondré todo mi esfuerzo para alcanzar mis objetivos: hacer de la Federación un modelo de gestión, clasificar al Mundial y cumplir el mejor papel en la Copa América. Cuando lo cumpla, no me quedaré ni un minuto más aquí y no buscaré la reelección porque tengo que atender a mis empresas.