Ellas... “llegaron a dama”
Tal vez la culpa de la segregación de los seres del sexo femenino durante tantos siglos que antecedieron al actual sea de la vieja tradición religiosa expresada en el Génesis del Antiguo Testamento, que conocemos como la primera parte de la Biblia, integrada también, a continuación, por el relato de lo que sucedió durante y después de la presencia de Jesús con su cabalística edad de 33 años. Y tiene la culpa, digo, porque el mito de la creación del género humano se explica con el hecho de que la mujer fue creada, con el nombre de Eva, por orden de Dios por supuesto, de la costilla de Adán.
Pero, como dice el viejo refrán: “No hay deuda que no se pague ni plazo que no se cumpla”. Y de esta manera los machistas, que aún rememoran los antañosos prejuicios, las están pagando todas juntas, por lo menos en nuestro país, en donde “las damas parecen haber llegado a dama”, como se estila decir en el juego cuadriculado que lleva el nombre de ellas. Y así vemos cómo en la mayoría de las funciones directivas de la administración pública son las mujeres las que mandan. En el Legislativo dos damas se sucedieron en la presidencia de la Asamblea; las aduanas, el poder Electoral, los organismos de justicia, entre otros, son manejados por las bien cuidadas manos femeninas. En tanto que a los varones solamente nos queda repetir el verso del tango de la guardia vieja, Tomo y obligo, que canta Carlos Gardel: “De las mujeres mejor no hay que hablar”.
Un articulista de un medio de comunicación colega acaba de sorprendernos al dar la noticia del posible retorno del correísmo en las próximas elecciones del 2021, a través de una propuesta política feminista, como para seguir estando en la onda. Informa que se prepara un binomio donde (tal vez tomando como punto de partida el matrimonio igualitario que hace poco legalizó la Corte Constitucional) las dos propuestas para la presidencia y la “vice” pertenezcan al género que ya no puede calificarse como del “sexo débil”. O sea, integrado por la actual prefecta del Pichincha, Paola Pabón, y la hermana del desterrado en Bélgica, doña Pierina. Así las cosas, tal vez las otras fuerzas políticas también se preparen para repetir la fórmula feminista.