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“En la ficcion me siento un escritor aficionado”
Como argentino se salta del molde. En su casa no se toma mate ni tampoco se escuchan aquellas palabras típicas como ‘che’, ‘boludo’, ‘vos’... Cuando llegó al país, decidió adaptarse al lugar al que llegaba.

Como argentino se salta del molde. En su casa no se toma mate ni tampoco se escuchan aquellas palabras típicas como ‘che’, ‘boludo’, ‘vos’... Cuando llegó al país, decidió adaptarse al lugar al que llegaba. Ahora no se decide si prefiere que lo definan como un argentino guayaco o un guayaco argentino. En fin, este catedrático jubilado y fotógrafo incursiona en un nuevo campo: la ficción, y lo hace justo cuando el rumbo que ha seguido hasta ahora está marcado por textos de ensayos.
Jorge Massucco, escritor de ficción... ¿Desde cuándo esta vertiente en su vida?
Es nueva. Toda la vida he escrito ensayos, manuales operativos para los estudiantes... He dicho que si fui un fotógrafo aficionado toda mi vida, entro ahora a una etapa de escritor aficionado. Así me siento.
¿Le ha resultado una labor complicada esto de escribir cuentos?
No. Aunque sí hubo un trabajo en eso de encontrar distintas maneras de contar los cuentos. Que no salgan de un mismo molde. Gracias a eso creo que salieron bien. No lo digo yo, quienes los leyeron se asombraron de leerlos de mi pluma.
¿En qué momento de su vida llega a la fase de la ficción?
Cuando escribí ‘Otra mirada a la fotografía’ se me ocurrió que el acto fotográfico tiene un pasado que no narraba en ese libro. No había cómo hacerlo y se me ocurrió que la manera de contar eso era con cuentos. No me llevo bien con las novelas, son muy largas. (Jorge Luis) Borges decía que para qué escribir algo de 400 páginas si puede decirse en 10. Es por eso que decidí que si iba a escribir ficción, debería ser con cuentos cortos
¿Y cuál es el talante de sus cuentos? Se lo consideró un obsesionado con los temas teóricos y sociales...
No sé si volveré a la ficción. Me tienta, porque tengo trabajos acumulados del lado de los ensayos. Ahora, esta decisión no es porque no me sienta cómodo con la ficción, sino que primero quiero terminar lo que ya he comenzado. A esta edad (80 años) hay que ser precavidos.
¿Y cuál es el escenario en el que se mueven estos personajes? ¿Guayaquil? ¿La ciudad en donde llegó al mundo?
Me interesó ubicarlos en lo posible en Guayaquil. Hay unos que no tienen un sitio determinado, pero todos están pensados en esta ciudad. Y digo esto porque como no soy guayaquileño se podría pensar que escogería otro lugar. Es más, he intentado que en cierta medida estos 15 cuentos sean un retrato de un momento en Guayaquil. Creo que el medio social donde se desenvuelven condiciona a los escritores.
Alguna vez aseguró que publicaba en un país de pocos lectores. ¿Será que sus cuentos tendrán mejor panorama?
En realidad hay un fondo en todo esto. A las editoriales nuestras como que les falta criterio. Un ejemplo: si deseas comprar ‘15 cuentos...’ lo encuentras solo en Librería Científica de la Universidad Católica. Otro ejemplo: los libros que publica la Casa de la Cultura de Quito no se ofertan en la Casa de la Cultura del Guayas. Y los de acá no se venden en la de Esmeraldas... No los entiendo. Es una cosa media rara. En todo caso, yo prefiero escribir.