El juicio politico de Jorge Glas muestra probabilidad de rebote

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El juicio politico de Jorge Glas muestra probabilidad de rebote

El CAL resolvió anoche devolver a la oposición los expedientes y conceder tres días más para reunir pruebas. La oposición asegura que “el juicio está vivo”.

El juicio político de Jorge Glas muestra probabilidad de rebote

Tres días. Es el plazo que dio el Consejo de Administración Legislativa (CAL) a la oposición para que complete la solicitud de juicio político al vicepresidente de la República, Jorge Glas, tal como lo anunció EXPRESO el martes pasado.

De los siete miembros del CAL, los cinco de PAIS y aliados votaron a favor de la resolución; dos en contra: Luis Fernando Torres, del PSC-Cambio, y Patricio Donoso, CREO.

Este último alegó que las pruebas presentadas eran más que suficientes. “Los requisitos que debía verificar el CAL son tres: las 60 firmas de respaldo, el enunciado de pruebas, que está entregado en su totalidad, y la petición debidamente fundamentada, y son suficientes”, dijo.

“El juicio político a Jorge Glas está vivo”. El informe lo suelta a la prensa Torres del PSC-Cambio, quien acompañado de Donoso informó sobre el estado del proceso.

¿Qué discutieron? Si el proceso cumplía con las formalidades como sostiene la oposición y, por ende, debe remitirse a la Corte Constitucional para un debate similar antes de que la Asamblea comience el juicio o si, por el contrario y en sintonía con el oficialismo, faltan pruebas que respalden el inicio de la interpelación propuesta por Roberto Gómez, jefe de la bancada de CREO.

De momento, los hechos no han cambiado mucho. Jorge Glas fue encargado, mediante Decreto Ejecutivo 015, firmado por Rafael Correa, del “seguimiento y control” de los denominados sectores estratégicos, donde se circunscriben los principales casos de corrupción destapados en el último año.

Allí se apuntan los papeles de Panamá que ahuyentaron a dos ministros, el caso Petroecuador que acabó con dos gerentes de la principal compañía pública, la reciente hiperventilada denuncia de coimas en Caminosca y la emblemática confesión e investigación en marcha por los sobornos de Odebrecht, que incluye el procesamiento judicial del tío del vicepresidente, Ricardo Rivera, por haber recibido el 1 % de todos los contratos, según la Fiscalía.

Todos estos hechos sucedieron bajo el mandato de Jorge Glas, quien niega públicamente responsabilidad política al respecto; son el fundamento del pedido de juicio en su contra. El CAL, dominado largamente por el oficialismo, tiene en sus manos la última palabra.