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Irresponsabilidad oficial
El cambio de mando de la Armada Nacional del viernes 8 fue una inequívoca muestra de la fractura en las relaciones entre el Ejecutivo y las Fuerzas Armadas.
El comandante saliente debió pronunciar su discurso de despedida y no lo hizo. Consultado por los medios, respondió que esa inquietud la debían canalizar al ministro de Defensa. El oficial sustituto no tuvo, por su parte, palabras que denotaran una total sumisión a sus benefactores, y más bien manejó un tono que reflejó solidaridad con sus compañeros de filas y preocupación ante la falta de mantenimiento de las embarcaciones de guerra.
Si relacionamos este acontecimiento con lo ocurrido en estos días, a propósito de la visita del ministro Patiño a varios destacamentos militares para “socializar” una propuesta que asoma como perjudicial para los intereses de los servidores militares, encontraremos una señal incontrovertible de dudas y descontento que no abona en la urgencia por crear las condiciones necesarias a fin de que se garantice un normal desarrollo de las actividades económicas y productivas, y que avance, con toda normalidad, el proceso electoral próximo a iniciarse.
El país afronta una situación de crisis insostenible. Las posibilidades de mejorar las relaciones comerciales con el mundo aún no se cristalizan, parecen lejanos los acuerdos que hagan factible la entrada en funcionamiento de los tratados con los grandes mercados internacionales, y las dificultades financieras que afectan los ingresos del fisco no tienen visos de solución debido a la continuidad en la baja del precio del crudo y a la merma en la recaudación impositiva.
Resulta incomprensible, en estas circunstancias, que el régimen mantenga como referente de acción, una lógica de conflicto y enfrentamiento, y peor todavía, que se abra un espacio de contradicción -la disputa entre el poder civil y la fuerza militar- que debilita la institucionalidad del Estado, genera desconfianza en la sociedad y convierte a la incertidumbre y al miedo en factores de la vida cotidiana.
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