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Ira en la parte obrera del rico barrio ingles
Aumentan a 17 los fallecidos en el incendio de la torre. May pide una pesquisa oficial. Movilización por los desaparecidos.

En el barrio más rico de Londres hay Ferraris, casitas de ensueño, flores en los balcones, fachadas coloridas y, de repente, un gran edificio de viviendas sociales calcinado, la Grenfell Tower, habitado hasta el miércoles por gente humilde.
Ayer, un día después de sufrir un incendio que dejó 17 muertos, el edificio de 24 plantas se asemejaba a un gran esqueleto alzándose hacia el cielo azul y olía aún a quemado.
Venidos de los cuatro rincones de la ciudad, los londinenses trajeron cajas de ropa, comida y agua. Bajo el puente de la autovía A40, que pasa cerca del edificio, unos voluntarios pugnaban por ordenar los donativos, hasta el punto de que las autoridades hicieron un llamado a no llevar nada más.
“La gente se siente impotente, no sabe qué hacer y trae donativos”, explicó Sonia, una mujer argelina que acababa de consolar a una amiga que busca a su familia, de la que nada sabe desde el incendio.
“Aquí nos conocemos todos. Es un barrio muy mezclado, con musulmanes y no musulmanes, muchas familias con niños”, explicó esta mujer que la noche del drama podía escuchar los llantos y gritos que salían del edificio.
La Torre Grenfell está en el distrito de Chelsea y Kensington, uno de los barrios más ricos del mundo. A unos minutos del edificio siniestrado vive el ex primer ministro conservador David Cameron, en el próspero y bohemio Notting Hill, muy famoso por su carnaval y su mercado callejero de Portobello Road.
En realidad, Notting Hill es otro mundo, comparado con los alrededores de la Torre Grenfell Tower, rodeada de otros tres rascacielos de más de 20 plantas que, ahora más que nunca, no inspiran ninguna confianza de sus moradores.
“Hace 23 años que vivo en esta torre y nunca me sentí seguro”, confió Soran Karimi, de 31 años, en un edificio frente al de Grenfell. Hoy, “como mucha gente del barrio”, está “muy indignado”. “Las alarmas antiincendio no funcionaban. Eso nunca hubiera ocurrido en Chelsea”, en el mismo distrito.
Enterarse de que la primera ministra conservadora Theresa May visitó el lugar ayer le deja indiferente. “Viene solo por la imagen, es una de las personas que recorta los presupuestos desde hace años”, dijo.
May anunció que habrá una investigación oficial sobre el incendio. Familiares de afectados en el siniestro recurrían ayer a las redes sociales en un intento por localizar a sus seres queridos que siguen desaparecidos.
Entre sospechas de que el revestimiento instalado hace apenas un año en la fachada de la Torre Grenfell jugó un papel en la rápida expansión del fuego, Akala, un rapero y escritor del barrio, explicó que lo colocaron “solamente para que los ricos que viven enfrente tuvieran una vista más agradable de este edificio horrible”, que ya casi no existe.
El ‘brexit’ mantiene agenda
La situación política en el Reino Unido no alterará el inicio de las negociaciones para la salida de la Unión Europea, dijo ayer el Gobierno británico.
“David Davis, el ministro a cargo de la salida de la Unión Europea, y Michel Barnier, el negociador-jefe de la Comisión Europea, acordaron hoy (jueves) iniciar las negociaciones el lunes 19 de junio”, dijo el ministerio británico del ‘brexit’.
El gobierno de Theresa May podría no tener garantizada una mayoría en el Parlamento tras el fiasco electoral del 8 de junio, lo que había hecho pensar en un aplazamiento.
De momento, May sigue buscando un acuerdo con el Partido Demócrata Unionista norirlandés para que le ceda sus 10 diputados y contar con una estrecha mayoría.