“En las instituciones, hay personas que aún piensan que exageramos”

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“En las instituciones, hay personas que aún piensan que exageramos”

La secretaria del Consejo para la Igualdad de Género, Nelly Jácome, habla con EXPRESO sobre los retos que tiene Ecuador para erradicar la violencia y caminar hacia la igualdad.

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La secretaria del Consejo de Igualdad en entrevista con EXPRESO.Karina Defas / EXPRESO

En Ecuador, seis de cada diez mujeres son víctimas de violencia machista, según la última encuesta del INEC, y la inequidad salarial y el poco acceso de mujeres a puestos de poder sigue siendo una cuenta pendiente. En el marco del Día Internacional de la Mujer, la secretaria técnica del Consejo Nacional para la Igualdad de Género habla con EXPRESO de la situación del país.

- En Ecuador se registra un caso de femicidio cada tres días. ¿Cómo se analiza esta situación desde el Consejo de Igualdad?

- Es lamentable y nos preocupa a todo el Estado porque consideramos desde el Consejo para la Igualdad de Género que todas estas muertes son previsibles. Es una situación bastante complicada y consideramos que también en este tipo de situaciones, sin querer excluir la responsabilidad que tiene el Estado, es importante revisar la corresponsabilidad que tenemos como sociedad. Frente a esta situación, el Consejo actúa activamente dentro del Sistema de Prevención y Erradicación de la Violencia y en estos días (ocurrió el pasado 4 de marzo) se relanzará el modelo de gestión.

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- ¿En qué consiste este nuevo modelo de gestión?

-Se establecerán los niveles de intervención y cuáles son las responsabilidades. Se definirá cómo se activa este sistema frente a un caso de violencia, no solo frente al femicidio, que es el resultado fatal de la violencia, sino desde que se conocen los casos, para que cada institución actúe en el ámbito de sus competencias y que se evite la revictimización.

- Uno de los problemas que enfrentan las mujeres al denunciar es la normalización de la violencia por parte de policías, médicos y fiscales. ¿No cree que es necesaria capacitación con enfoque de género?

- Sí, justamente esa es una de las cosas en las que trabajamos. Con el poco personal que tenemos, buscamos diversificar las capacitaciones, formar grupos, formar a formadores. Es una tarea titánica. Buscamos acercarnos a los gobiernos locales que son los que están más cerca de las víctimas.

El mayor reto es desnaturalizar ciertos comportamientos, como el manejo del poder. En especial en esta época preelectoral.

- ¿Y qué limitaciones tienen?

- Tenemos un personal muy reducido a nivel técnico. Solo 15, 16 personas. Eso no es de ahora, es así desde que se creó el Consejo Nacional, y por la situación económica del país ha disminuido. No hay recursos suficientes para más personal.

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- En ese sentido, el Gobierno redujo de 5,4 millones a 1,6 millones el presupuesto para la prevención de la violencia de género. ¿No cree que esto debería ser una prioridad?

- Por supuesto que sí. Tengo entendido, según lo que nos llegó de la Secretaría de Derechos Humanos, que es el órgano rector, que se logró mantener el presupuesto para los Servicios de Protección Integral, centros de atención y casas de acogida.

- Si esto lo lidera la Secretaría de Derechos Humanos, ¿cuál es su competencia?

- Nosotros damos asesoría y realizamos observancia de todo lo que tenga que ver con políticas de género de las mujeres y de la población LGBTI. Frente a la vulneración de derechos, por ejemplo, solicitamos información, la analizamos y hacemos recomendaciones. Pero lamentablemente no tenemos la facultad para exigir que se cumplan estas recomendaciones. Y eso es algo que nos preocupa enormemente porque lo ideal sería tener una institución que pueda dar recomendaciones que sean vinculantes y que haya algún nivel de exigibilidad.

En el país tenemos políticas, pero aún no hemos encontrado el mecanismo idóneo para que lleguen realmente a territorializarse.

- ¿Cree que hay instituciones que no asumen su responsabilidad frente a este tema?

- Pienso que todavía nos falta a nivel individual porque las instituciones están conformadas por personas y la mayoría de ecuatorianos hemos sido formados en un sistema androcéntrico machista que naturaliza la violencia. Estamos conscientes de que hay personas que no tienen la suficiente sensibilidad para atender estos casos. Muchos aún piensan que es una exageración o que es algo que solamente desde las feministas se está impulsando.

- ¿Pero no cree que por eso son necesarias políticas claras y un Gobierno que se involucre más, como en el caso de España?

- Sí, sería maravilloso si nosotros lográramos seguir ese camino, pero para eso toca hacer trabajo interno. Porque el tener un Consejo para la Igualdad de Género no significa que tengamos en todas las instituciones públicas transversalizado el género. Nosotras pretendemos de alguna manera incidir, pero los esfuerzos no son lo suficientemente grandes para llegar al Ejecutivo. A pesar de que es nuestro mandato, no logramos llegar al nivel de Presidencia y Vicepresidencia.

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- Se lo pregunto porque el presidente banalizó el acoso sexual y desde la sociedad civil se denunció la poca reacción estatal...

- Sí, justamente a eso me refería cuando le decía que vivimos en una sociedad en donde están naturalizadas muchas cosas. Está tan naturalizado que a veces no nos damos cuenta el efecto o la connotación que tiene tal o cual frase o creencia.

- ¿Y no ha conversado con Derechos Humanos para que se haga un pronunciamiento general?

- Sé que la secretaria también está tratando de tener un nivel de conversación o de incidencia sobre estos temas, pero no puedo hablar en nombre de ella. No obstante, y esto a mi criterio, siempre es complicado porque seguimos viviendo en un entorno machista, donde no es tan fácil ir posicionando los temas. Desde adentro es complicado, no libre de obstáculos, poder hablar e incidir con los temas de género. Y no solo en este gobierno, esta situación se vive normalmente, entre comillas, en todos los gobiernos que hemos tenido y eso sucede también en Latinoamérica.