Actualidad

Instantáneas coronavíricas - Correa se sincera hasta el ridículo

El expresidente pone la carreta delante de los bueyes: inscribe primero y elige después. Guillermo Lasso tiene un tardío gesto de renuncia. El otro, en cambio, no renuncia a nada.

Mensaje de Rafael desde Bélgica, 19 ago. 20
Dedazo. Él elige a los candidatos y las primarias los confirman.EXPRESO

Después del dedo, las primarias

Pierina Correa no entiende nada. Ella hace lo que le mandan y lo vende como puede. El miércoles se acercó hasta la sede del Consejo Nacional Electoral en Quito, con un fajo de papeles: “Vengo para ingresar formalmente la inscripción de la candidatura a la vicepresidencia de mi hermano, junto con su binomio Andrés Arauz”. Así dijo, no al revés. Y explicó, desde el fondo de su confusión, que dicha inscripción de candidatos es un “requisito previo a las primarias”, que son “de obligatorio cumplimiento”. Así con los correístas: primero inscriben candidatos; luego hacen (ya que les obligan) las primarias.

Por la noche, mensaje del papá de todas las guaguas desde Bélgica. Se ve cansado. “Logramos lo imposible -dice poniéndole color a su aventura-: inscribir candidatos pese a los inmorales obstáculos”. Y una vez inscritos (repite el despropósito de Pierina, pero esta vez con pleno conocimiento, es decir, a plena jeta), solo resta celebrar primarias.

No hace falta preguntar quién designó a esos candidatos que las primarias confirmarán: el correísmo es el imperio del dedo de su líder. Hubo, es cierto, un equipo encargado de armar las listas. Y ese equipo, cuenta Rafael Correa, “ni siquiera durmió”. ¿Por qué? “Por la diferencia horaria”. No se diga más.

¡Qué difícil fue escoger candidatos! Mientras trataban de concentrarse en la tarea, “al mismo tiempo teníamos que atender la casación del caso Sobornos para que no se vayan presos nuestros compañeros”. Los compañeros que no se fugaron, se entiende.

Varias cosas lamenta Correa: el método de Webster (“trapacería para perjudicarnos”), el voto en plancha (“retroceso de derechos”), la cuota del 25 por ciento para los jóvenes (“difíciles de encontrar” en “época de pandemia”) pero “sobre todo” (y lo subraya), el hecho de que un candidato a asambleísta tiene que haber votado, en las elecciones anteriores, en la jurisdicción por la que se postula. Eso, dice, “es una restricción mayor”. En 2017 debió votar en Bélgica.

Elecciones- CNE- Correa- candidatos

Pierina Correa está dispuesta a aceptar la candidatura en nombre de su hermano Rafael

Leer más
Guillermo Lasso conectado en zoom
¿Desprendido? Un gesto para la tribuna vale más que una reforma.EXPRESO

43 millones en aire, en paja, en nada

Mientras el Estado ecuatoriano reparta plata entre los movimientos políticos para costear sus gastos de campaña, no faltarán Fernandos Baldas y Pedros Granjas entre los candidatos a la dignidad que sea. En esta ocasión serán 43 millones de dólares que bien podrían emplearse para cubrir el salario de quién sabe cuántos médicos. Así lo anunció en días pasados el Consejo Nacional Electoral.

En seguida saltó Guillermo Lasso, el candidato de CREO, en calculado gesto de desprendimiento que probablemente tenía preparado desde hace año y medio: “Médicos, posgradistas, enfermeras y pequeños proveedores están impagos -se apuró a tuitear-. No se justifica que se gasten 43 millones en ‘promoción electoral’. Renuncio a recibir dinero que debe ir a pagar sueldos e invito al resto de candidatos a hacer lo mismo”. Muy bien pero muy tarde.

Hace un año y medio, exactamente en abril de 2019, cuando se empezaban a discutir las reformas constitucionales que continúan dormidas hasta la fecha, la asambleísta Mae Montaño, que desertó de las filas de CREO, propuso eliminar de la Constitución la prescripción de los fondos de promoción electoral. Y fue precisamente la bancada de CREO, a la que Guillermo Lasso controla más o menos férreamente vía WhatsApp cuando se trata de temas que le importan, una de las que negó su apoyo a la propuesta de Montaño. ¿Cuáles fueron las otras? Eeeeh... Todas las demás. Cuando de plata se trata, en la Asamblea nadie mueve un dedo. Moraleja: Guillermo Lasso prefiere un gesto histórico con piola al filo de la campaña electoral que una reforma estructural y permanente con la anticipación debida.

“¡Lo apoyo!”, reaccionó Rafael Correa, oportunista: “Siempre y cuando todos tengamos un banco que, por cogobernar con Moreno, haya logrado más de 60 millones de dólares en utilidades, mientras destrozaban la economía”. Retorcido y barroco, Correa confunde este gobierno con el suyo. Como fuera, quiere plata. Más. Tiene cuentas por pagar: las de Iván Espinel, las de Jimmy Jairala, las suyas propias...

César Litardo, presidente de la Asamblea Nacional, en el estudio de Teleamazonas

Instantáneas coronavíricas - Es oficial: la Asamblea está podrida

Leer más