Insatisfaccion popular
por un gobierno sin identidad

Los entendidos en tendencias que marcan las consultoras creen que el desplome de la popularidad del presidente Moreno y su gobierno se debe a las falsas promesas y nefastas políticas antipopulares que se comienzan a aplicar en favor del poder del dinero. De su gobernabilidad no se puede esperar mucho: no cuenta con una mayoría sólida en la Asamblea que lo respalde, frente a lo cual deberá desplegar esfuerzos negociadores para poder imponer su propia agenda, que le permita gobernar sin sobresaltos y no hundir más su popularidad. Además, desde el punto de vista de la realidad socioeconómica y política del Ecuador, los vientos no soplan a favor de Moreno y su gobierno. Estamos frente a un mandatario que no cuenta con definición política ideológica clara, ni con agenda precisa para gobernar; incluso dentro del propio Alianza País comienzan a observarlo con desconfianza. La ciudadanía empieza a manifestar su descontento, más aún cuando se trata de resolver los problemas más acuciantes que vive la nación en materia económica, social, pésimos servicios de salud, desempleo, mala educación, alto costo de la vida, inseguridad ciudadana que se ha incrementado de manera alarmante. ¿Será capaz el gobierno de resolver la crisis generalizada desterrando cualquier tipo de oportunismo, nepotismo y demás vicios corruptibles, los cuales han hundido a Ecuador en el fango más profundo de su historia republicana?

Eco. Mario Vargas Ochoa