Increible

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Increible

Jamás pensé que tendría ante mis ojos un proyecto de ley que conlleva un gravísimo riesgo contra la seguridad neonatal, en tratándose de un documento que legitima la práctica de la cesárea, procedimiento combatido a lo largo de la existencia por pediatras y gineco-obstetras absolutamente éticos y responsables.

En el art. 1 se indica “que se regularán los mecanismos en los que los partos por cesárea no sean médicamente indispensables”; pero en el art. 6, se manifiesta “que si la madre decide el tipo de intervención por cesárea, deberá ser respetada, siempre y cuando su selección no implique riesgo para ella o el neonato”. Finalmente, en la disposición reformatoria única se establece que se evaluará a la embarazada para decidir el parto más conveniente (eutócico o distócico), agregándose que “será la madre la que decida el tipo de intervención para el parto”.

Se ha mencionado que las cesáreas se deben a gineco-obstetras mercantilizados que tratan a toda costa de hacerlas, sin considerar lo que oímos los pediatras cuando preguntamos a las madres el tipo de parto y ellas responden: cesárea. Y al inquirirse la causa dicen: yo no quería sufrir, no quería pasar apuros, le tengo pánico al dolor y, finalmente yo pago el procedimiento y me hacen la cesárea.

Será inútil toda una preparación adecuada del embarazo y del preparto y que a una embarazada en la última consulta le digan: no hay desproporción feto-pélvica, el feto está bien desarrollado, la placenta está normal, el niño o niña viene en posición occípito anterior izquierda y por lo tanto su parto será normal (eutócico), si llegado el momento la madre pide que le practiquen una cesárea con base en las respuestas que se anotan en el párrafo anterior.

En conclusión, esta ley que pretende proteger a los neonatos, aprueba, instituye y oficializa la cesárea, colocando en una indefensión absoluta a la población de recién nacidos, que sufrirán gracias a ella, una agresión a su integridad biológica al ser sometidos a un procedimiento cruento, bajo un peligroso aunque monitorizado componente anestésico.

Y sigo andando...

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