Lugar.  El vehículo apareció en un sembrío de palma africana.

Los incinerados eran parientes de origen colombiano

Un lazo familiar unía a las tres personas cuyos cuerpos calcinados fueron encontrados la mañana del jueves dentro de un vehículo abandonado en el recinto La Pepita, de la parroquia 24 de Mayo del cantón Quevedo, provincia de Los Ríos.

Un lazo familiar unía a las tres personas cuyos cuerpos calcinados fueron encontrados la mañana del jueves dentro de un vehículo abandonado en el recinto La Pepita, de la parroquia 24 de Mayo del cantón Quevedo, provincia de Los Ríos.

El coronel Víctor Tapia, jefe del distrito, informó que se está verificando con el ADN de la madre de uno de los fallecidos, quienes están en el laboratorio forense de Quito.

El oficial manifestó que gracias a las investigaciones se determinó que se trata de tres ciudadanos de nacionalidad colombiana, identificados como: Gonzalo Perdomo, de unos 42 años; su sobrino Juan Perdomo y su hijastro Yeison Ruales, de entre 19 y 20 años aproximadamente.

Las víctimas residían en Putumayo (Colombia). Estuvieron en Quevedo, provenientes de Sucumbíos. Según el pasado judicial, ninguno tiene antecedentes penales ni en Colombia ni en Ecuador. Lo que sigue en las investigaciones es establecer qué motivó el triple crimen y determinar quiénes son los responsables.

Por lo pronto, se ha comprobado que las víctimas permanecieron con vida hasta la mañana del miércoles, según vídeos que han sido analizados. Además, se ubicó al dueño del vehículo incinerado, mediante las placas. El carro había sido vendido y apareció un tercer dueño.

El coronel Tapia mencionó que este no es un hecho común que se dé en ese sector, pero es un claro mensaje por la saña y alevosía con que se perpetró el crimen. Quienes los ejecutaron trataron de ocultar los cuerpos y desaparecer cualquier evidencia o vinculación. YGV