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Incansable, prestigio intacto

Guayaquil - Coincidimos todos en calificar a este alazán como un excelente corredor, a la altura de los mejores de las últimas temporadas, y lamentamos todos que sus nudos nos priven del inmenso gozo de verlo correr durante largo tiempo en Buijo. Esperábamos con enorme inquietud su retorno a carreras públicas. No lo veíamos en competencia desde el 25 de julio con ocasión del ‘Fundación de Guayaquil’ cuando, visiblemente sentido, cayó ante Osman resignando un bien ganado invicto de cuatro fechas. Fue a enfermería, siempre al cuidado de Maquilón, lo atendieron bien, le tuvieron paciencia y lo entrenaron de forma meticulosa sin apurar su retorno a carreras. Así pasaron casi siete meses y cuando lo vieron bien decidieron anotarlo. Le tocó en suerte un lote a su medida, en una distancia apta para ‘una vuelta’ y se prendió la fiesta, como ocurre cuando reaparece un grande. Había una buena cantidad de público, marco importante y necesario para ponerle color al festejo en una tarde en la que se jugaban tres apetitosos acumulados, Pollón, Canjeable y Cuádruple ‘B’ Especial, y el Trofeo ‘Marcial Romero Palomo’ aguardaba en la Sala de Premiación del mismo nombre al dueño del stud ‘Curicó’, donde pensiona este sobresaliente equino. Y se equivocaron pocos, muy pocos. La inmensa mayoría apostó por el norteamericano que en el paseo preliminar lució impecable de físico y en carrera ratificó su poderío ganando con enorme suficiencia y en magnífica marca (1.06) los mil cien metros designados. Le salieron, como es lógico, a correr en posta, y uno a uno los fue dejando tirados en el camino, como a postes de luz en una autopista, Connector, Yuyampuro, Bell Rock y Dart Veider. ‘Se salvó’ The Who, que prefirió desmontar a su jinete en el sitio de largada y se arrancó, abandonando el pleito. Incansable E tiene dos rivales serios en Buijo, su compañero de cuadra One Direction, y sus nudos, gruesos con clara tendencia a inflamarse que pueden cortar su campaña. Confiemos en sus cuidadores y, por qué no, en la suerte. Queremos verlo en la cancha para deleitarnos con sus magníficas exhibiciones. Caballos de esta calidad vienen poco al país. Queremos disfrutarlo, deseamos aplaudirlo. Cuánto bien le hacen a nuestra hípica caballos de esta clase. SDP