No mas impuestos

  Actualidad

No mas impuestos

El pueblo quiteño tuvo una de sus primeras manifestaciones políticas en contra de las autoridades españolas, entre julio de 1592 y abril de 1593, cuando Felipe II, rey de España, dictó la Cédula Real por medio de la cual dispuso el pago de un impuesto del 2 % sobre las ventas y permutas. Este impuesto dio lugar a lo que la historia recoge como la Guerra de las Alcabalas, producto de la reacción de los quiteños en contra de este tributo lesivo a sus intereses. Esto nos dice la historia.

En la Asamblea Nacional se encuentra un proyecto de Ley de Equilibrio de las Finanzas Públicas, el cual ha sido enviado por el poder Ejecutivo con el carácter de económico-urgente, para que lo discuta, lo apruebe y entre en vigencia en 30 días. Este proyecto, que trata de equilibrar las finanzas públicas, tal como lo dice su nombre, provocó el rechazo del pueblo porque crea impuestos que bajo el pretexto de cuidar por su salud, van a agravar su situación económica. En efecto, el nuevo tributo sobre cervezas, licores y bebidas azucaradas, entre otros, constituye una imposición que por primera vez obliga a tributar a las gaseosas, que son de consumo popular. Es indudable, y la historia así nos enseña, que cuando se crean tributos como los que se piensa imponer, lo que se obtiene es el incremento del contrabando, el que las ventas disminuyan y, por lo tanto, que se reduzcan las recaudaciones.

Con esta experiencia, lo óptimo hubiera sido que el Gobierno central, al reconocer, como reconoce, la crisis grave que nos afecta, en lugar de enviar este proyecto de carácter económico urgente, hubiese propiciado un diálogo nacional con todos los sectores del país, para recoger criterios y opiniones que planteen procedimientos que no empobrezcan a la población.

No cabe la menor duda que de llegar a ponerse en vigencia este proyecto de ley, lo que va a obtenerse no será otra cosa que aumentar las carencias de la población ecuatoriana.

Lo ideal debió haber sido que el Gobierno nacional redujera el gasto improductivo, como lo hacen otros países que están atravesando por crisis semejantes a la nuestra.

colaboradores@granasa.com.ec