SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

La Iglesia propone compartir el parque de la ciudadela la FAE

La parroquia San Juan María Vianney prevé legalizar el solar donde se levantó. A ello no se opone el Comité. Lo consideran justo.

Publicado por

Creado:

Actualizado:

En:

La disputa continúa en el parque de la ciudadela la FAE. En el ambiente aún se vislumbra la confusión sobre quién es el dueño de cierta área del terreno, aunque hay una voz de aliento, la del arzobispo de Guayaquil, que propone compartirla sea quien sea el dueño.

El pasado 2 de marzo EXPRESO publicó una nota en la que evidenció el descontento que existe entre los miembros del Comité Pro-Mejoras Unión Cívica de la Ciudadela la FAE y la Arquidiócesis de Guayaquil, que ha presentado una demanda para reclamar una fracción del descampado anexo a la iglesia San Juan María Vianney, construida con donaciones recaudadas por los vecinos y un sacerdote guatemalteco.

En el lugar el organismo prevé construir aulas de formación y catequesis.

El problema está en la falta de documentación, puesto que el predio de la totalidad del parque (de 25.502,25 metros cuadrados de extensión) no está inscrito en el Registro de la Propiedad.

Y el Municipio de Guayaquil, según el plano catastral, señala que la zona está dividida en tres terrenos: uno propiedad del Club de Aerotécnicos, otro perteneciente al Club de Oficiales de la Fuerza Aérea Ecuatoriana y un tercero, el área comunal, donde se encuentran las canchas, los jardines, la iglesia y el espacio que solicita la Arquidiócesis, y en el que también, desde el 2013, el comité quiere edificar una casa comunal, que el Cabildo negó porque, según las bases municipales, el área le pertenece a la Fuerza Aérea Ecuatoriana, aunque no la considere suya.

El pasado martes, el arzobispo de Guayaquil, monseñor Luis Cabrera, visitó el espacio en disputa. Fue invitado por los miembros del directorio de la comisión para aclarar que en la demanda interpuesta por la Arquidiócesis en el 2015 hacia el Club de Oficiales, se solicita un lote que le pertenece al área comunal y no a dicho club, como ellos creían.

“Por lo visto ha habido una confusión entre lo que se dice teóricamente y lo que dicen los papeles”, dijo Cabrera. Pero sea cual sea el caso y tomando en cuenta que existe la posibilidad de que el texto de la demanda se deba corregir, agregó, el proceso jurídico seguirá en pie. Y no para apropiarse del terreno comunal, lo dejó claro, sino para que se establezca quién es el dueño.

Su intervención tuvo lugar al interior del templo, donde además lo esperaban los moradores que apoyan la gestión de la Arquidiócesis y, por otro lado, los que aplauden el accionar del comité. Durante su visita las partes dieron a conocer sus posturas. Los primeros señalaron que la parcela les ‘pertenece’ por antecedentes históricos (ver subnota) y los otros por la ubicación de la iglesia en la zona.

“La parroquia ha hecho obra en la FAE por más de 30 años, necesitamos un lugar ocupacional que guíe a nuestros chicos y los aleje de las drogas”, decían los feligreses. “Queremos una casa comunal o un área campestre de integración. Hay falta de comunicación en el barrio, por eso hay tanto conflicto”, decían los otros.

Así, en una especie de debate, se desarrolló el coloquio por más de una hora. Cabrera únicamente escuchó, hasta que antes de su salida dio un mensaje conciliador: “Sin importar a quién le reconozcan la propiedad, en este terreno se van a construir espacios para el uso de la comunidad. Sería bueno entonces tener en mente la idea de compartir. Esa puede ser la solución más viable. El terreno es grande: allí entran las obras que ambas partes quieren”.

Los involucrados no dijeron nada. No aplaudieron su propuesta, pero tampoco la rechazaron. Ya fuera del templo, hubo quienes consideraron que la alternativa sería buena. No obstante, y solicitando a este medio que no se publiquen sus nombres, dijeron que esperarán el dictamen del juicio.

Entre ayer y hoy, el comité tenía previsto presentar un amparo legal para proteger el terreno. “Nosotros no reclamamos la propiedad, porque es de uso comunal. Lo que necesitamos tener es el derecho de poder gozar del bien sin ser perturbados, aunque luego podamos llegar a un consenso”, expresó Patricia Castro de Larrea, abogada del comité.

tracking