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El huevo de la serpiente

Transcurrían los años veinte en Alemania, país que había sido humillado luego de la Primera Guerra Mundial y que se debatía en una profunda crisis económica y social. Esta situación la retrató magistralmente el cineasta sueco Ingmar Bergman en la película El huevo de la serpiente, estrenada en 1977.

Se iniciaba el filme con una voz en ‘off’ que narraba: "La escena toma lugar en Berlín, la noche del sábado 3 de noviembre de 1923. Un paquete de cigarrillos cuesta cuatro billones de marcos y casi todos han perdido la fe en el futuro y en el presente".

En una democracia debilitada, y entre el miedo, la desolación y la desesperanza, surgía la figura de Adolf Hitler, quien achacaba la culpa de todo a los judíos y se presentaba como el único líder capaz de sacar adelante al país. Mientras tanto, la sociedad miraba indiferente.

La metáfora de la gestación del reptil era clara. A través de la cáscara de un huevo de serpiente podemos advertir a un pequeño e insignificante animal que se desarrolla y al que difícilmente alguien quisiera destruir. Como decía el doctor Vergerus, personaje siniestro de la película que experimentaba con seres humanos: “Cualquiera puede ver el futuro, es como un huevo de serpiente. A través de la fina membrana se puede distinguir un reptil ya formado”. Luego de nacer, ese reptil crecerá y seguirá haciéndose cada día más peligroso.

Hoy estamos viendo cómo se están desarrollando pequeñas serpientes, algunas de las cuales ya han eclosionado en países donde la gente ha perdido la fe en los políticos tradicionales y se ha cansado de la corrupción, dejándose seducir por discursos nacionalistas y xenófobos y por líderes populistas que se aprovechan de la banalización de la democracia.

Cuando el 23 de marzo de 1919 Benito Mussolini fundó en Milán los Fasci Italiani de Combattimento no imaginaba que cien años más tarde, y aunque nadie hoy se llame a sí mismo fascista, su visión estaría más viva que nunca y fuera tan transversal en la política contemporánea. La serpiente se está gestando, pronto será demasiado tarde para destruirla.