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Una historia de amor que nacio a raiz de un milagro
En aquel entonces, el bienestar de la pequeña consumía de preocupación a su madre, Violeta Plúas, pues según indicaban los médicos, esta había nacido con un defecto congénito que le impediría ser mamá cuando llegara a la adultez.

Edelmina Arellano se hizo famosa a los siete años de edad.
En aquel entonces, el bienestar de la pequeña consumía de preocupación a su madre, Violeta Plúas, pues según indicaban los médicos, esta había nacido con un defecto congénito que le impediría ser mamá cuando llegara a la adultez.
Plúas oró de rodillas y llegó al altar de la beata Narcisa de Jesús a rogar por su hija. Sus plegarias fueron escuchadas. La sanación de la pequeña se convirtió, además, en el milagro que años después dio pie a la canonización de la hoy santa.
Sin embargo, para Edelmina, el milagro por el que tantas veces había sido retratada en los medios de comunicación del país, se consolidó hace cuatro meses, cuando nació Jonathan Jesús, su primer hijo.
“Soy una mujer muy bendecida. He tenido dos grandes milagros en mi vida”.
Ayer, en el Salón de la Ciudad, la joven de 31 años, que reside en el cantón Colimes, inició un nuevo capítulo, al contraer matrimonio con William García de 30 años.
Este, sonriendo, indicó que, antes de conocerla, ya sabía quién era, pues en el recinto todos sabían quién era ‘la niña del milagro’.
“Fuimos amigos primero, pero yo sabía que ella era muy especial. Estoy orgulloso de que me haya elegido como esposo”, comentó emocionado.
Para ella, esta historia de amor también está basada en la fe, pues se conocieron tras su peregrinación santa al Vaticano, en Italia.
“Siento que él es alguien que Dios envió a mi vida”.
La ceremonia estuvo presidida por la vicealcaldesa de la ciudad, Doménica Tabacchi, quien aprovechó la ocasión para hablar sobre la importancia de la fe en los guayaquileños y mencionó la imagen del Cristo recientemente inaugurada.
“Para los guayaquileños católicos la fe es algo vivo, no por nada tenemos una de las procesiones más concurridas de América Latina. Es un honor para mí presidir esta ceremonia. Los milagros no se entienden con la razón, sino con el corazón”, dijo.
Junto a los novios se encontraban sus familiares, entre ellos, la madre de Edelmina, quien expresó su emoción ante la unión y habló sobre la expectativa y nerviosismo que generó la llegada del bebé.
“Tratamos de mantenernos tranquilos, pero creo que en el fondo estábamos un poco asustados. Pero el milagro se cumplió, el niño llegó sano y nos llenó de alegría”, señaló.
Tras la ceremonia, el cantante Julián Morales interpretó el pasillo ‘Esposa’ para los novios, ante las sonrisas y lágrimas de los presentes.
Un caso que confundió a los médicos
Edelmina Arellano nació sin el órgano genital completo. Meses después de la visita al santuario, en una visita médica de rutina, se determinó que la niña ya no padecía del defecto. Mons. Juan Larrea, arzobispo de Guayaquil en ese entonces, ordenó la investigación del caso, en el que se estipuló la consulta a testigos y médicos. Los cinco médicos que estudiaron el caso concluyeron que la niña recibió la restitución completa del defecto de manera imprevista, completa y duradera, científicamente inexplicable.