Cucalón- ministro- Gobierno
Cucalón ess abogado con maestrías en Derecho Administrativo y en Derecho Constitucional. Ha sido profesor de varias universidades y analista político.Ángelo Chamba/ EXPRESO

Henry Cucalón: “Hernán Luque es un corrupto que debe ser procesado”

Es ministro de Gobierno desde el 9 de febrero. Entre 2013 y 2021 fue asambleísta por la alianza Partido Social Cristiano (PSC)- Madera de Guerrero

Hasta hace poco, Cucalón analizaba desde otra orilla la situación y los problemas del país. Desde la semana pasada decidió pasar del diagnóstico a la búsqueda de soluciones, en un momento en el que el Gobierno atraviesa uno de los momentos más complicados en los 21 meses de gestión del presidente Guillermo Lasso.

En su escritorio hay informes, organigramas, documentos que el nuevo ministro de Gobierno revisa para empaparse de lo que está pasando en la Asamblea, en el diálogo con los indígenas o la inseguridad en el país. A la par, se entrevista con legisladores del oficialismo y otros ministros para ir definiendo acciones. De ahí saca unos minutos para dialogar con EXPRESO.

¿Por qué aceptar semejante cargo en un Gobierno que pasa sus horas más difíciles?

Por mi deseo y convicción de aportar y sumar a una gran cruzada nacional por la democracia, por la seguridad ciudadana y la convivencia pacífica. Los ciudadanos debemos pasar del diagnóstico a la acción y vengo con ganas de aportar, porque creo que es un momento suprapartidista, inclusive supraideológico, por el país.

Pierden la consulta, están al filo de un juicio político y se prevén movilizaciones ¿Es la tormenta perfecta?

Hay días difíciles y es parte de gobernar, de conducir la nave del Estado. De tener propuestas y chocar posiciones, de querer hacer cosas y promover cambios, de no ser tibios y no ser timoratos. No creo que sea una tormenta la que vive el Gobierno, solo que hay días buenos y hay días malos y este Gobierno se encuentra en marcha.

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Cuando lo contactaron ¿Qué le dijeron que buscaba el presidente del nuevo ministro?

Me contactó directamente el presidente. Básicamente me habló del fortalecimiento democrático. Sabe lo que pienso al respecto; sabe que soy una persona formada en institucionalidad. Hay gente que quiere pregonar un debate y estoy dispuesto a dárselo, a dar la confrontación conceptual entre la autocracia y la democracia, entre la anarquía y la institucionalidad, entre la inestabilidad y las certezas. Obviamente también coordinar de mejor manera las labores del Ejecutivo y abrir puertas, sentar puentes con sectores de la sociedad para generar gobernabilidad.

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¿Sentar puentes con quién, si el llamado del presidente a dialogar obtuvo un rotundo no como respuesta?

Lo escuché de algunos partidos políticos, pero siempre el diálogo es posible. Hay algunos temas que estoy convencido que servirán de convergencia. Uno de ellos es la reforma parcial a la Constitución para que las Fuerzas Armadas puedan actuar en temas de seguridad interna. Ahí creo que vamos a encontrar convergencias, más que un acuerdo será una causa, más allá de la preocupación que los partidos políticos tengan de que se piense que hay un acuerdo integral con el Gobierno.

¿Y solo se buscará a los partidos políticos?

He estado con algunos asambleístas de forma individual y en los próximos días estaré con las bancadas. Me reuniré esta misma semana con el presidente de la Asamblea Nacional (Virgilio Saquicela), también con otras instituciones del Estado, con los movimientos sociales. De hecho me reuniré con Gary Espinosa, de la Fenocin (estaba previsto ayer), y con las organizaciones de la sociedad civil de todo orden: transportistas, sindicatos, educadores, cámaras empresariales.

¿Se puede hablar con una Asamblea en la que se dice que al presidente le quedan tres caminos: dimitir, la muerte cruzada o el juicio político?

El presidente tiene un solo camino que es seguir gobernando y no tiene por qué dimitir si fue electo por cuatro años. En mi criterio, la mal llamada muerte cruzada ya se aplicó y no es un boleto de rifa, sino una herramienta constitucional que el presidente la ha tenido varias veces sobre su escritorio, no es algo nuevo, él mismo lo ha comentado.

¿Y el juicio político que muy probablemente recomendará la Comisión Ocasional conformada en la Asamblea?

Ojalá de ahí salga un buen informe que ayude a encontrar a las personas que evidentemente pueden haber incurrido en actos de corrupción y sirva de elementos para que la Fiscalía actúe. Al día de hoy el presidente Lasso no está acusado de nada, ni política ni penalmente. El presidente no ha autorizado nombramiento alguno, lo demás entra en el ámbito de las elucubraciones y somos los más interesados que se descubra y sancione a los corruptos.

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¿Se refiere a alguien en específico?

En el caso específico del señor (Hernán) Luque, para mí es un hombre corrupto, un sátrapa corrupto y ojalá que el proceso penal avance, lleguen las investigaciones, el trámite respectivo y la orden de prisión preventiva, no solo de detención con fines investigativos, y que ese señor sea encausado, sea procesado y sea sentenciado. Somos los más interesados en aquello; más allá de eso qué responsabilidad puede tener el presidente.

¿En la Asamblea no piensan igual y ya cuentan los votos para el juicio político?

No tengo la menor duda, pero hasta dónde puede llegar la insensatez de que ya están buscando votos, aún sin saber de qué lo están acusando. No encuentra sustento legal. Si uno ve desde el punto de vista de la responsabilidad y la racionalidad, lo digo con la experiencia parlamentaria y lo que conozco, un impeachment (juicio político) no es cualquier cosa, no se trata de causales al azar, va con un dictamen de la Corte Constitucional; esto no es un juego, no es una cosa sencilla.

A esto se suma la mala imagen del Gobierno ante la ciudadanía, ¿se la puede levantar?

Por supuesto, apelando a la sociedad civil. El presidente se dirigirá a los ciudadanos con los servicios y la obra pública que está llegando, porque no hay que caer en esa farsa de que no se ha hecho nada. Sí ha habido cercanía con la ciudadanía, pero hay que profundizar en aquello, porque es parte del mensaje del pueblo en las urnas que el presidente lo ha reconocido. El eje principal de eso tiene mucho que ver con la seguridad ciudadana.