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Guayas tiene la quinta parte de las empresas

Esta provincia no es la que más empresas engendra, pero eso sí, Guayas ha sabido luchar contra corriente. Es que, pese a no haber gozado directamente del petróleo ni ser el centro de las matrices empresariales o de las de sector público, tiene casi la quinta parte (19 %) del volumen empresarial del país. Según un reporte del INEC, Pichincha, en cambio, tiene casi la cuarta parte (23,9 %). Está en el centro del podio. A nivel país, el grueso se dedica a los servicios (40,8 %) y al comercio (36,6%) . Le siguen la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca (10,6 %), las industrias manufactureras (8,1 %), la construcción (3,5 %) y la explotación de minas y canteras (0,4 %). Estas últimas son pocas, pero generan fuertes rentas. Ese orden por sectores económicos en la estructura empresarial, que arrojó un estudio del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), tiene una gran influencia de la Costa, tradicionalmente conocida por su espíritu comerciante. Y Pichincha, la provincia que concentra el número de unidades productivas, marca a su favor el hecho de que acoge a la ciudad de Quito, donde se congregan las empresas del sector público, explica Jorge Calderón, decano de la Facultad de Economía y Ciencias Empresariales de la UEES. Pero la mayoría de empresas (90 %) que opera en Ecuador pertenecen al segmento de las microempresas, señala Calderón, al remitirse al estudio del Instituto Nacional de Estadística y Censos que señala que, de las 843.644 unidades productivas, 760.739 son microempresas, que tienen unas ventas anuales por debajo de los $ 100 mil. Y ese es un buen motivo para armar una política país, pues entre los traspiés de las que se han quedado en ese tamaño es que tienen que paliar con costos elevados e “insuficiencia en su capacidad productiva que les permitiese atender una demanda de productos en el extranjero”, dijo. Pocas se internacionalizan: el 96 % vende al mercado interno y solo el 0,6 % exporta; el 3,3 % importa y el 0,4 % exporta/importa, según el INEC. Ante los altos costos es hora de apretarse los cinturones. Alberto Acosta Burneo, dijo, en una conferencia en la Espol (Escuela Superior Politécnica del Litoral), denominada “Evaluación de impacto de las políticas económicas de la Revolución Ciudadana, que las compañías enfrentan altos costos productivos que mina su capacidad para competir, aunque el Gobierno maneja una tesis contraria. Según el exministro de Finanzas, César Robalino, en este año, que se prevé más difícil económicamente que el anterior (él pronostica que incluso decrecerá más de lo que proyecta el FMI (-2 %)), las empresas, que han vendido menos, deberán acudir a la eficiencia. Según la última estadística (2014), las empresas (unidades productivas) vendieron $ 169 mil millones.