En Guayaquil lo usual es dejar las cenizas en los cementerios

  Actualidad

En Guayaquil lo usual es dejar las cenizas en los cementerios

Apenas muy pocas personas deciden llevarse las cenizas de sus deudos a casa o esparcirlas. Así lo determinaron voceros de dos de los camposantos que ofrecen servicio de cremación en la ciudad.

Escultura. Un cementerio local ofrece un nuevo servicio con las cenizas.

Apenas muy pocas personas deciden llevarse las cenizas de sus deudos a casa o esparcirlas. Así lo determinaron voceros de dos de los camposantos que ofrecen servicio de cremación en la ciudad.

Esta semana la Iglesia católica difundió un comunicado en el que determina que las cenizas de los muertos deben ser preservadas en los cementerios, y que en absoluto pueden ser guardadas en hogares o dispersadas en la naturaleza.

Gisella Quizhpe, quien gerencia el Servicio de Operaciones de Jardines de Esperanza, asegura que la cremación fue lanzada hace 40 años como un servicio adicional al que ofrece este cementerio, que abrió un 26 de noviembre de 1976.

“Tenemos un promedio de 10.000 cremaciones vendidas en pre necesidad a lo largo de estas cuatro décadas. Estamos cremando mensualmente un promedio de 25 fallecidos. De ese número, un 2 % decide llevarse las cenizas a casa o esparcirlas en la naturaleza”, dijo esta vocera.

En el caso de ese 2 %, puede escoger también una nueva opción: el servicio necro-escultura, que consiste en la elaboración de bustos conmemorativos con el 40 % de las cenizas de una persona, mientras que el resto se lo ubica en el cementerio o se lleva a casa.

El Cementerio General, de la Junta de Beneficencia, inició hace 22 años el servicio de cremación. Mientras que Parque de la Paz, aunque no lo tiene, sí tiene un área destinada para acoger las cenizas.

En lo que va del año (septiembre) hubo asistencia para 90 servicios de cremaciones.

Sobre el destino final que hacen los parientes con las cenizas, este camposanto afirmó que es variante. “Algunas personas depositan las cenizas del ser querido en nuestros nichos cinerarios que permite la inhumación de hasta dos urnas con cenizas de dos personas. Otros, prefieren llevárselos a iglesias, hogares en el que viven, lanzarlos en el mar, etc.”

En el caso de la Junta de Beneficencia, abrió con el Panteón Metropolitano un servicio especial: el ‘Bosque memorial’, con 990 árboles.

Por cada árbol se depositan las cenizas, ya sea en urnas o mezcladas con la tierra.