Graves denuncias de corrupcion

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Graves denuncias de corrupcion

Graves, y crecientes, denuncias sobre diverso tipo de corrupción ensombrecen nuestros días. Ni siquiera las victorias futbolísticas logran disiparlas. Sin generalizar, para que los pocos honestos no se molesten, y para que los muchos pillos, con el cinismo que les caracteriza, se sientan parte de la excepción, acoto lo que sigue, extraído del pensamiento de Baltazar Garzón, que como dicen los tontos pomposos, sobre corrupción, “modestamente”, se sabe que sí sabe:

1) “Ante la falta de respuestas adecuadas por parte de quienes tendrían obligación de perseguir las prácticas corruptas y no lo hacen, se presume la corrupción del sistema”.

(No hay respuesta adecuada cuando las denuncias son objeto de burla y en lugar de desvirtuarlas se elogia “la probidad del funcionario acusado” o -viejo truco- se comenta haciendo referencia a un asunto distinto al denunciado, sobre el que no existen dudas y se busca unanimidad ajena al tema. Cabe presumir la corrupción del sistema cuando, más todavía, se legisla sospechosamente en contra de la transparencia o dificultando los procedimientos de una adecuada fiscalización de los bienes públicos.)

2) “Aumentan así el desinterés por la defensa de lo público y la apatía sobre la necesidad de generar un rearme ético que tenga como base la educación y el aprendizaje. La corrupción política, de la mano de la económica, se traduce en una especie de privatización del Estado. Los servidores de este pasan a ser “dueños” de los servicios públicos en vez de gestores de los mismos. Cobra fuerza el concepto de patrimonialización de estos servicios en detrimento de la idea democrática de atención al ciudadano”.

(Aunque en el Ecuador se hacen esfuerzos en pro de un pacto ético, propuestas semejantes contribuyen a desvirtuar los objetivos perseguidos que, a duras penas logran sobrevivir con apoyo internacional que, por diversas vías, se trata de desacreditar. Los funcionarios se sienten los nuevos dueños del país.)

3) “Para muchos, tristemente, es peor la evidencia de su torpeza al ser sorprendidos que el ser reconocidos como corruptos”.

¿Cabe esperar mayor deterioro?

huertaf@granasa.com.ec