El golpe bajo de la violencia machista

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El golpe bajo de la violencia machista

Una reunión donde autoridades de ese país y representantes de organismos internacionales lanzaron una fuerte condena a la violencia que viven cientos de féminas, en la región.

Sector. El pasado 17 de septiembre, Alexandra García fue violentamente asesinada. El causante fue detenido.

Un promedio de doce mujeres muere a diario, como consecuencia de la violencia machista en América Latina y el Caribe.

Una cifra preocupante que trascendió en la inauguración de la XIII Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe, organizada por la Cepal y el Gobierno de Uruguay, en Montevideo.

Una reunión donde autoridades de ese país y representantes de organismos internacionales lanzaron una fuerte condena a la violencia que viven cientos de féminas, en la región.

“Necesitamos países libres de violencia de género, libres de feminicidios, libres de muertes de mujeres a manos de sus parejas”, dijo la ministra Marina Arismendi.

Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, coincidió en que “debemos poner término definitivo a la violencia de género en nuestros países, de la que hemos sido horrorizados testigos en los últimos días. La realidad nos golpea hoy con cifras escandalosas de la violencia machista en América Latina y el Caribe, donde, en promedio, mueren 12 mujeres diariamente por el solo hecho de ser mujeres...”, indicó.

Una violencia que no es ajena en Ecuador, donde -semanalmente- un promedio de cuatro mujeres mueren por cualquier tipo de violencia, según la agrupación ‘Vivas nos queremos’.

La mañana de ayer, integrantes del grupo convocaron para el próximo 26 de noviembre a una marcha nacional, en Quito.

“Es necesario mostrar que en Ecuador nos están matando”, expuso Anaís Córdoba.

La intención es “lanzar un grito fuerte contra la violencia feminicida, exigiendo justicia en memoria de nuestras hermanas”, por cada una de quienes ya no están con nosotros, añadió Rosita Ortega, hermana de Vanessa Ortega, victimada en Ambato, en 2013.

A ella se une Elizabeth Cifuentes, hermana de Johanna Cifuentes Rubio, asesinada en 2006. Su reclamo apunta más hacia la justicia.

“Estamos aquí para alzar nuestra voz de protesta, exigiendo que la búsqueda de justicia no sea tan tortuosa, tanto para las sobrevivientes como para los familiares de las víctimas”, demanda.

Según Johanna, durante diez años solo han visto impunidad, sufrimiento y dolor por la muerte de su hermana.

Eso es lo que reclamará en la marcha. Un “acceso a la justicia eficaz, solidario. Algo que el Estado nos debe garantizar”.

Con ella coincide Ruth Montenegro, madre de la flautista Sofía Valentina Cosíos Montenegro, de 11 años. El pasado 24 de junio perdió la vida dentro de una institución educativa, en Quito, donde estudiaba el séptimo de básica.

“Salió una mañana como muchas de nuestras hijas a estudiar, llena de ilusiones, esperanzas, de sueños, de anhelos... y la encontré al día siguiente sin vida”, recordó la madre. “Hasta el momento las autoridades, la Fiscalía y quienes están encargados de dar respuestas no tienen ninguna respuesta sobre lo sucedido”, asegura. La muerte de Valentina fue catalogada como accidental.