El Gobierno y los militares ‘cruzan tiros’ en el Legislativo

El Gobierno y los militares ‘cruzan tiros’ en el Legislativo

La batalla por la reforma al seguro militar y policial se escenificó en la Asamblea. De un lado tres ministros de Estado y sus barras. Del otro, los militares en servicio pasivo y los asambleístas de oposición.

La batalla por la reforma al seguro militar y policial se escenificó en la Asamblea. De un lado tres ministros de Estado y sus barras. Del otro, los militares en servicio pasivo y los asambleístas de oposición.

El campo de enfrentamiento fue la Comisión de los Derechos de los Trabajadores del Legislativo. Por más de una hora hubo gritos, amenazas, aplausos, roces y cuestionamientos.

Los ministros de Defensa, Ricardo Patiño; de Seguridad, César Navas, y el viceministro del Interior, Diego Fuentes, fueron ‘armados’ con argumentos para explicar la reforma al régimen de pensiones de los seguros militar y policial.

Y –como ya ocurrió la semana pasada con el ministro de Educación, Augusto Espinosa–, también tuvieron barras propias. En la Comisión se instalaron unas 20 personas. ¿Su objetivo? Respaldar a los funcionarios, especialmente a Patiño, a quien interrumpieron con sus aplausos.

Durante los primeros 45 minutos, la reunión se desarrolló con normalidad. Los oficialistas, cada uno a su turno, explicaron el “espíritu de la reforma”, detallaron la nueva fórmula de cálculo de las pensiones de retiro de las FF. AA. y Policía.

Repitieron los argumentos oficiales: no habrá afectaciones para el personal y los cambios se aplicarán para quienes ingresen a las instituciones.

La primera ronda de preguntas se desarrolló en paz. La asambleísta del PSC-Madera de Guerrero, Cristina Reyes, por ejemplo pidió cifras de cuántos militares reciben pensiones altas, habló de la preocupación de los uniformados por el cambio de la fórmula de cálculo. También preguntó si en la socialización de la reforma participó el Issfa.

Entonces empezó el enfrentamiento. Los ánimos subieron de tono cuando Patiño cuestionó el monto de la pensión de retiro que recibe Ernesto González, exjefe del Comando Conjunto. Según el ministro, con ese dinero se organizan protestas en su contra.

González, para sorpresa del ministro, también estaba en la Comisión. Y respondió al ataque: “Ya recibí la pensión”, dijo y le pidió que estuviera tranquilo. Patiño contraatacó: “Usted aquí se calla”, le gritó.

La presidenta de la Comisión y militante de PAIS, Marllely Vásconez, intentó restablecer la calma inicial. Pidió orden. González optó por una prudente retirada.

Su lugar en la confrontación con Patiño lo tomaron los asambleístas (militares retirados) René Yandún y Paco Fierro (PSC). El primero acusó al ministro de tratar de destruir al Issfa y dividir a los militares. Patiño aseguró que “no se nos puede ocurrir destruir a las Fuerzas Armadas”.

Y retomó su discurso. Justificó los cambios en la equidad y el bienestar de la familia militar dejando de lado “algunos privilegios ilegales”.

Al final de la reunión los llamados al orden fueron en vano: hubo más cruces verbales entre los legisladores oficialistas, la barra que acompañó a los ministros con la oposición. Unas ocho personas, en su mayoría mujeres, no se cansaron de aplaudir a Patiño. Los ministros dejaron la Comisión por una “calle de honor”.